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		<title>La Fuente de Barranco</title>
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			<title>Quiz&#225;s, o los surcos del amor.</title>
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			<pubDate>Thu, 05 May 2011 18:00:12 +0000</pubDate>
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			<description>  Quiz&#225;s ya hubiera dejado de so&#241;ar.  Quiz&#225;s, el sue&#241;o, fuera la vida misma;  &#160;&#233;l no lo pod&#237;a saber con seguridad.  &#160;  &#160;            E          staba sentado bajo la higuera, al borde de la era, contemplando la blanca luz del amanecer sobre las Cabreras. El manto gris&#225;ceo, azuloscuro del pantano, se extend&#237;a bajo el monte de la Ladera, absorbiendo la luz de la ma&#241;ana, como triste y negro presagio de los d&#237;as que habr&#237;an de llegar.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; El hecho es que no sab&#237;a cuando hab&#237;a llegado hasta la higuera, ni c&#243;mo. Tampoco sab&#237;a si siempre hab&#237;a estado all&#237;, sentado. Como esto &#250;ltimo era poco probable, concluy&#243; que se estaba despertando, que hab&#237;a dejado de so&#241;ar y que por fin estaba de vuelta en la realidad.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Se mir&#243; intentando reconocer su cuerpo. Se mir&#243; las piernas, los brazos, las manos y, en su mu&#241;eca izquierda, ante sus somnolientos ojos, apareci&#243; el pa&#241;uelo blanco anudado a ella. Ya dej&#243; de interesarle la luz, el sue&#241;o y el pantano; a sus o&#237;dos, a sus labios y a sus narices llegaban el olor a avellanas, el sonido de los palillos y los c&#225;lidos versos de las coplillas que le hab&#237;an acompa&#241;ado durante la noche.  -&#161;No ser&#225;s capaz!  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Segu&#237;a oyendo la voz susurrante, caliente, espesa y ardorosa, junto a su cuello. Pero estaba solo y la noche, la &#250;ltima noche, como ep&#237;logo maldito de todas las noches de su vida, se le vino encima&#8230; Evidentemente, hab&#237;a dejado de so&#241;ar.  &#160;              T          odo hab&#237;a empezado unos a&#241;os atr&#225;s, en el oto&#241;o, con la sementera, en los barrancos del Carrizal y tras la yunta, en la luna menguante de Noviembre.  &#201;l hab&#237;a preparado la yunta, cargado la maquinilla (arado), el ubio y el rabero (o tim&#243;n) en uno de los mulos, &#8220;Rojillo&#8221; y en el otro, la mula &#8220;Golondrina&#8221;, echado los aperos y el pienso, la capacha y el c&#225;ntaro de agua. Hab&#237;a llegado a la finca casi de noche, bajando por las lomas de los Coloreales hasta cerca del Cortijo del R&#237;o. Hab&#237;a descargado, colocado la capacha con la comida y el agua a mitad de la haza y uncido las bestias; estaba listo para empezar la besana y echar la obr&#225; (d&#237;a de trabajo).  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Su padre, la noche antes, le hab&#237;a dicho:  - Vete pall&#237;, que ir&#225; Jozeico pa pintarte las jabas. La parte suya es la que pega al barranco, junto al ca&#241;averal y luego, parriba, llega hasta la verea que cruza pa los Cuquillos. Aquello es una obr&#225;, as&#237; que apres&#250;rate pa terminarla en el d&#237;a.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Y all&#237; estaba &#233;l, esperando para empezar la jornada, esperando a que llegara el pintaor&#8230;  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Ella hab&#237;a llegado silenciosa, robando al aire el eco de sus pasos, delante de la burra, que la tra&#237;a de reata y cargada con las semillas.  - &#161;Me parece que hoy te ha cambiao la cuadrilla! Mi t&#237;o vendr&#225; despu&#233;s. La que pinta hoy aqu&#237;, soy yo.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La mujer hab&#237;a soltado la retah&#237;la, como saludo, antes de decir otra palabra. El se gir&#243;, levantando la cabeza, pues estaba echado sobre las manceras (mangos) de la maquinilla, fumando y maniatando la paletilla (raedera), en una actividad mon&#243;tona, larga y sin inter&#233;s. Peg&#243; un respingo y recuper&#225;ndose del asombro, salud&#243;:  - &#161;G&#252;enos d&#237;as tengas, mujer! Dichosa t&#250; que puedes cambiar la cuadrilla, porque a m&#237; no me cae esa breva. &#191;T&#250; eres&#8230;?   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Se interrumpi&#243;, no sab&#237;a el nombre de aquella mujer, aunque cre&#237;a haberla visto alguna vez, quiz&#225;s con su madre o con las lavanderas, en la Fuente del Ca&#241;o&#8230; Quer&#237;a recordarla y situarla, pero en aquel momento era incapaz.  - Parece mentira que no me conozcas&#8230;eso es que no te has fijao en m&#237;. Sin embargo yo a ti s&#237; te conozco; t&#250; eres el hijo de Siorico del Algarrobo. Y por cierto, mi nombre es Milagros, &#8220;Mila&#8221; para los que me tratan. Como te he dicho soy sobrina de Joseico, que vendr&#225; despu&#233;s. Me ha mandao a m&#237; pa que pinte las habas contigo y aqu&#237; estoy, con el cebero preparao. Lo que no me dijo es que el ga&#241;an que manejar&#237;a la yunta ibas a ser t&#250;; &#233;l pensaba que vendr&#237;a tu padre. -Hab&#237;a dicho ella, en tono aclaratorio y de broma.  - Pues no. Este a&#241;o, las obr&#225;s me est&#225;n tocando a m&#237;. El a&#241;o que viene yo me incorporo a filas y ya tendr&#225; tiempo &#233;l, de echar d&#237;as con la yunta, cuando yo me vaya. No hay otro hombre en la familia. -Aclar&#243; &#233;l.  - &#161;Huy! Qu&#233; pronto pones t&#250; en boca la palabra hombre si, como dices, todav&#237;a no has hecho todav&#237;a ni la mili. -Brome&#243; ella.  - Mujer, uno dice lo que parece. Porque luego, la verdad, siempre est&#225; por descubrir. Aunque ya, pam&#237;, tu nombre de Mila, ya no es un misterio. -Brome&#243; tambi&#233;n &#233;l, mientras la miraba fugazmente.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; O quiz&#225;s no tan fugazmente. Una pa&#241;oleta, de color tierra, ocultaba su melena. Por detr&#225;s, su pelo negro y rebelde, iba sujeto con una coleta. La cara le relumbraba, con las mejillas quemadas, al aire fr&#237;o de las ma&#241;anas de oto&#241;o. Los ojos brillantes, profundos y negros, como negras aceitunas maduradas al sol y al aire. Quer&#237;a seguir mir&#225;ndola, pero opt&#243; por hablar.  - Pues vamos a ponernos con la faena, que se nos va el d&#237;a. &#191;C&#243;mo te ha dicho tu t&#237;o que pintes las habas?  - A golpes de tres, o cuatro jabas, con el paso m&#237;o. Me ha dicho que ares yunto (surcos pr&#243;ximos entre s&#237;), pa que supla la haza.- Apunt&#243; ella, dejando caer las recomendaciones que hab&#237;a recibido.  - Descuida mujer; eso est&#225; hecho. No es la primera vez que aro. Yo, los dientes de leche los perd&#237; arando; as&#237; que ya puedes hacerte una idea. -Aclar&#243; &#233;l, en tono burl&#243;n.  - &#161;Eso es lo que t&#250; dices! Ya me gustar&#237;a a m&#237; saber d&#243;nde perdiste t&#250; los dientes de leche. -Apunt&#243; ella, con picard&#237;a.  - Pues si no fue arando, fue cavando guchillos (calvas alrededor de los &#225;rboles u obst&#225;culos), que es lo mismo, con la yunta. -Y espole&#243; &#233;l a los mulos para seguir dirigi&#233;ndose a ella, pues hab&#237;a comenzado a arar.  - &#161;Arre, Golondrina! &#161;Vamos, Rojillo! No pintes en el primer surco. Empieza luego, a la vuelta, cuando lleguemos a la punta de la besana.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; El d&#237;a hab&#237;a transcurrido bien, con alguna broma que otra; sobre todo en los revezos (descanso tras un periodo de trabajo) y a la hora de comer. Aquella mujer le gustaba: era vivaracha, bien dispuesta y no parec&#237;a cortarse con nada, pues ten&#237;a respuesta y salidas para todo. Se sent&#237;a a gusto en su compa&#241;&#237;a, y con su charla, ironizando, casi siempre en broma.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; A media tarde lleg&#243; el t&#237;o de ella. Empez&#243; a patearse la finca, a&#241;adiendo no sab&#237;a qu&#233; comentarios sobre si hab&#237;a muchas pastas (tierra apelmazada), que si los &#8220;guchillos&#8221; no estaban bien recortados y no sabia qu&#233; m&#225;s cosas. Pero al final se puso a cavar los encuentros de los cuatro olivos, de los almendros y de las higueras que hab&#237;a bajo el camino; no deber&#237;an ser muy importantes las pegas (inconvenientes, trabas) que le pon&#237;a a la ariega, pero algo hab&#237;a que decir.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Apenas quedaba luz del sol, cuando &#233;l se dispon&#237;a a deshuncir la yunta. El t&#237;o del amuchacha, anticip&#225;ndose a su intenci&#243;n, le autorizaba.  - Su&#233;ltalos ya. No vamos a amolar m&#225;s en el camino, que luego se lo comen los bichos al pasar. Por lo menos que tengan que salirse de la verea; no se lo vamos a poner en la boca. &#191;El d&#237;a ha venio justillo, no? Es que los j&#243;venes parece que est&#225;is en babia, se os va el tiempo sin daros cuenta. Pero al final ha venio bien, con el d&#237;a. Como habl&#233; con tu pae.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; El hombre segu&#237;a relatando, sin esperar respuesta ni r&#233;plica de ninguno de los dos. Y ellos, que hab&#237;an llegado a intercambiar bromas, cuando llegaban a los extremos de la besana, comentaban en plan jocoso las ocurrencias del hombre mayor.  - Es que si no dice algo, revienta. -Comentaba la joven.  - D&#233;jalo. Ellos siempre tienen que decir algo, si no ser&#237;a como si no contaran y eso es dif&#237;cil de asumir. De todas formas parece que hoy, la yunta, vi&#233;ndote a ti, ha aligerao el paso&#8230; Te vas a tener que venir a las obr&#225;s conmigo, como pintaora. Porque si no, ma&#241;ana, &#233;stos no van a querer tirar de la maquinilla. -Bromeaba &#233;l, refiri&#233;ndose a ella y los mulos.  - No est&#225;s despreciado, que mucha falta hace en mi casa. Porque el d&#237;a de hoy&#8230; &#161;A ver cuando me lo pagan!  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hab&#237;a terminado la jornada, a un ritmo m&#225;s vivo que el de otros d&#237;as. Quiz&#225;s fuera la compa&#241;&#237;a de aquella mujer o quiz&#225;s fuera que &#233;l quisiera demostrar ante ella que era el mejor ga&#241;&#225;n del entorno. Entre tantos quiz&#225;s, el d&#237;a se le hab&#237;a ido en un soplo.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Ya se desped&#237;an. Coloreales arriba &#233;l, con la yunta; Carrizal hacia delante ellos, con la burra. Unos instantes antes, la mujer se hab&#237;a cruzado por delante de los mulos, que permanec&#237;an arreatados y le hab&#237;a dicho, mir&#225;ndole a la cara:  - Se dice por ah&#237; que no te pierdes una fiesta. Pasado ma&#241;ana hay una vel&#225;, en la Casa del Vidrero, en el Cerro. Espero verte, si vas.   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Se lo hab&#237;a dicho mir&#225;ndole a los ojos y as&#237; se fue alejando, con la mirada fija en &#233;l, sin esperar respuesta.  &#160;  &#160;            R          ecordaba los dos d&#237;as transcurridos, largos, eternos; en una espera inexplicablemente ansiosa, exasperante. Era como si de la posibilidad de volver a verla, dependieran muchas otras m&#225;s cosas. Nunca le hab&#237;a ocurrido. Quiz&#225;s fuera porque, esta vez, la iniciativa no hab&#237;a partido de &#233;l, o quiz&#225;s fueran las expectativas que &#233;l se estaba creando&#8230; Otra vez navegando entre los quiz&#225;s.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hab&#237;a llegado el d&#237;a y &#233;l no hab&#237;a podido soltar (dejar de trabajar) temprano; pr&#225;cticamente era de noche cuando sub&#237;a de las Relimpias, en la Lomas, con la yunta y la maquinilla otra vez cargada en los mulos. Lleg&#243; hasta el Algarrobo, meti&#243; los mulos en el tinao y, mientras su padre preguntaba no sab&#237;a qu&#233; sobre las horas, &#233;l entraba apresurado en la casa.  - &#161;M&#225;ma! Voy a comer algo y me voy, a echar un rato en lo del Vidrero.  - &#191;Otra vez esta noche? Tu pae se va a poner como un basilisco.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Le reprendi&#243; la madre, que no dijo nada m&#225;s. El se meti&#243; en el colga&#237;zo, con la palangana media de agua. Se lav&#243; y se afeit&#243;, despu&#233;s se fue a los cuartos, para cambiarse de ropa. En pocos minutos sal&#237;a de la casa, camino del Cerro, con su mejor camisa blanca, su pantal&#243;n de pana y su chaqueta gris.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Cuando lleg&#243; a la fiesta le parec&#237;a que no hab&#237;a nadie, s&#243;lo la buscaba a ella, sin encontrarla.  - Ya pens&#233; que no ibas a venir. -Le hab&#237;an susurrado por detr&#225;s.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Le hab&#237;a hablado al o&#237;do, exhalando el tibio aire sobre su cuello y &#233;l se estremeci&#243;. Recuper&#225;ndose de la s&#250;bita invasi&#243;n se gir&#243;, comentando:  - A los peces peque&#241;os, s&#243;lo hay que ense&#241;arles la ca&#241;a; ellos solos pican.  - No te tengo yo a ti por pez chico, precisamente. Aunque si lo dices por mi invitaci&#243;n, te agradezco que la hayas correspondido. Ahora voy a sentarme con mis vecinas. Cuando pase un rato, espero que me saques a bailar. -Le dijo, mientras empezaba a separarse.  - Con esa intenci&#243;n he venido&#8230;   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Pero apenas le dio tiempo a dec&#237;rselo, mientras ella se alejaba, d&#225;ndole la espalda. Fue entonces cuando empez&#243; a caer en la cuenta de que all&#237; hab&#237;a m&#225;s gente y ya pudo ver a los asistentes. Hac&#237;an una especie de corro, con las mujeres sentadas por un lado, con las sillas contiguas en semic&#237;rculo, junto a dos mesas peque&#241;as con vasos y platos de roscos. El resto del c&#237;rculo parec&#237;a que lo completaban los hombres, de pie. En el falso centro no hab&#237;a nadie. Salud&#243; a dos o tres vecinos y conocidos y sigui&#243;, repasando con la mirada, a los que all&#237; estaban. La casa era muy peque&#241;a y hab&#237;a mucha gente, lo que la hac&#237;a m&#225;s reducida. En uno de los rincones vio a sus dos vecinos, los Guapos, que charlaban animadamente en voz baja; el padre de ellos, sentado cerca de las mujeres rasconeaba la guitarra.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Decidi&#243; irse hacia donde estaban los dos hermanos, eran mayores que &#233;l y, con ellos, se sent&#237;a m&#225;s arropado.  - &#161;Hola, Anto&#241;uelo! Traes cara de venir buscando novia&#8230; Ten cuidao con la Milagros, que esa te echa el guante y t&#250; est&#225;s mu crudo.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Le salud&#243; Juan Guapo, el mayor de los hermanos, en broma.  - A m&#237; no ha nacio quien me eche el guante, al menos por ahora. -Sigui&#243; &#233;l con la broma.  - Pues entonces, ya somos m&#225;s de la misma condici&#243;n. -Coment&#243;, ri&#233;ndose, el otro hermano, el menor, que se llamaba Antonio.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Estuvieron un rato haciendo comentarios y buscando, entre los reunidos, a gentes que normalmente iban a otras funciones. Hasta llegaron a ensayar alguna coplilla, para levant&#225;rsela a alguno o alguna de los asistentes.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Parec&#237;a que el tr&#237;o se hab&#237;a olvidado de lo que le rodeaba, hasta que una voz c&#225;lida, aterciopelada, les sac&#243; de su aislamiento.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; &#201;l se gir&#243;, pues estaba de espaldas al corro. Ella estaba all&#237;, sentada entre las mujeres; las palmas de las manos sobre las enaguas, en ambas rodillas y todas las miradas posadas sobre ella:  &#8220;&#161;Ay! Que no ha nacio quien me quiera,  pues el hombre es pura promesa;  estorba, como al trigo la avena  y espera, a que la amapola florezca&#8221;.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hubo palmas, hubo gritos, hubo saltos, hubo risas, pero &#233;l solo la ve&#237;a a ella. La voz le sal&#237;a de las entra&#241;as y sus ojos reluc&#237;an, con el brillo de las mil lunas atrapadas, en sus veinte a&#241;os&#8230; Parec&#237;a una diosa.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; No supo c&#243;mo, pero cuando se hubo callado el murmullo, casi al instante se vio frente a ella, mir&#225;ndola fijamente, la mano abierta, extendida y la gargantea seca, muy seca:  &#8220;Dices que no ha nacio quien te merezca,  palabra que recojo de hombre ofend&#237;o;  y quiera Dios que ante ti aparezca,  t&#243; el cari&#241;o que tengo yo escond&#237;o&#8221;.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Aquella noche hubo m&#225;s versos, y m&#225;s coplas. Despu&#233;s baile, baile y vino. Aquella noche ya hab&#237;a perdido el sentido de lo ocurrido.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Y despu&#233;s vinieron m&#225;s veladas y m&#225;s encuentros y m&#225;s escapadas hasta el ca&#241;averal del Carrizal. Despu&#233;s llegaron los atardeceres de besos furtivos en la fuente, los d&#237;as de ag&#243;nica espera y las largas noches, escondi&#233;ndose de la luna. Despu&#233;s llegar&#237;an d&#237;as y noches enteras, robando amaneceres, so&#241;ando con atardeceres eternos.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Pero aquello hab&#237;a durado poco tiempo, quiz&#225;s unos meses. Despu&#233;s, con el principio del verano, el coger&#237;a el tren de los Quintos y se ir&#237;a a la mili y&#8230; Ya nada ser&#237;a igual.  &#160;            E          l servicio militar durar&#237;a, entre unas cosas y otras (una guerra y despu&#233;s una redenci&#243;n de condena), cinco largos a&#241;os, durante los cuales, la carta que le hab&#237;a hecho llegar su padre, presidir&#237;a todas sus ma&#241;anas y todas sus noches sin almohada&#8230;  &#160;  - &#8220;&#8230;Mira Anto&#241;uelo, hijo m&#237;o. La muchacha con la que andabas antes de irte, la han visto pretendiendo con otro (&#8230;) Te escribo esto para que te vayas haciendo a la idea, para que cuando vuelvas, no te lleves el chasco&#8230;&#8221;.   &#160;  Ya no recordaba m&#225;s, ni le importaba.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Se la hab&#237;a le&#237;do un soldado veterano de la compa&#241;&#237;a, pues &#233;l no sab&#237;a leer, mientras estaban en el frente de Sierra Morena. Y lo hab&#237;a mandado callar; no quer&#237;a saber nada m&#225;s de lo que pon&#237;a la carta. Aquel d&#237;a, entre las balas del fuego enemigo, entre los gritos de los soldados heridos, su alma se hab&#237;a dormido; el mundo se hab&#237;a parado. Durante los cuatro largos a&#241;os que siguieron a la carta, no hab&#237;a sido consciente ni siquiera de la guerra que hab&#237;a librado ni de los posteriores destinos.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Su alma se hab&#237;a helado, sobrevolando los surcos de las Cabreras y del Carrizal.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hab&#237;a tenido tiempo para olvidarla, y hab&#237;a decidido olvidarla&#8230; hasta que volvi&#243;.                 C          on el regreso del ga&#241;an, se reanudar&#237;an las funciones y las veladas, algunas de ellas en su propia casa (de su padre) en el Algarrobo y l&#243;gicamente, sin querer pero dese&#225;ndolo, se volver&#237;an a encontrar. &#201;l no hab&#237;a ido a verla, dolido porque ella no hab&#237;a sabido guardarle la cara, o al menos eso era lo que pregonaba. Pero un d&#237;a, a las pocas semanas de su vuelta, coincidieron en una funci&#243;n, por San Juan, en la casa de los Gre&#241;as.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Aquella noche fue ella la que primero habl&#243;, cantando en la fiesta, claro:  &#8220;M&#237;ralo por d&#243;nde asoma,  el que a m&#237; me despreci&#243;.  El mundo da muchas vueltas  y ahora lo desprecio yo&#8221;.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Y &#233;l, c&#243;mo no, le hab&#237;a respondido:  &#8220;Bien sabe Dios que me alegro,  de que me hayas aborrecido.  Porque sabe Dios mi cuerpo  de qu&#233; barranco ha salido&#8221;.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Despu&#233;s de aquella noche, ya no se enfrentar&#237;an m&#225;s. El tono se enfriar&#237;a, aparentemente, hasta la noche pasada, esa noche de la que ahora &#233;l se despertaba; probablemente la noche m&#225;s larga de su vida, o quiz&#225;s la m&#225;s corta, no lo sab&#237;a.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La velada hab&#237;a sido en la Erilla, bajo el Cerro de las Pasas, por encima del Carrizal. Hab&#237;an llegado a distintas horas y, en medio del barullo, sus miradas, se hab&#237;an cruzado: &#8220;v&#225;monos fuera&#8221;, hab&#237;a cre&#237;do leer &#233;l en los labios de ella. Poco despu&#233;s, los dos se encontraban, deseosos, oscuros y noct&#225;mbulos, en las profundidades de los barrancones del Carrizal&#8230;  - No ser&#225;s capaz de llevarme contigo, a tu casa. -Le hab&#237;a dicho ella, susurr&#225;ndole.  - Mi familia no lo aceptar&#237;a, ni yo lo entender&#237;a. -Objet&#243; &#233;l, dubitativo.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Pero hab&#237;an empezado a andar, por el camino de la Joya. Cuando llegaron hasta la Lagunillas, cerca de la casa de sus padres, en el Algarrobo, &#233;l que hab&#237;a permanecido silencioso hasta entonces, se par&#243; y sin levantar la vista del suelo, dijo:  - No puedes venirte, es mejor que te vuelvas pa tu casa, antes de que sea de d&#237;a&#8230;  - Yo no puedo irme a vivir contigo y t&#250; no quieres que me vaya. -Contest&#243; ella, dolida.  - No quiero que te vengas, pero tampoco puedo vivir sin ti.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; &#201;l quer&#237;a insistir, pero ella ya no escuchaba. Se hab&#237;a metido la mano en los senos y hab&#237;a sacado un pa&#241;uelo blanco. Y cogi&#233;ndolo por el brazo se lo hab&#237;a atado a la mu&#241;eca con dos nudos, mientras le dec&#237;a:  - Toma, ll&#233;valo contigo, ir&#225; d&#243;nde t&#250; vayas&#8230;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Y se dio la vuelta, march&#225;ndose para su casa.  &#160;            A          quella madrugada, &#233;l no hab&#237;a entrado a la casa de sus padres, se hab&#237;a quedado bajo la higuera. El fr&#237;o de la madrugada estaba calando su piel. Cre&#237;a estar despierto.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Aquella mujer&#8230;Era imposible tenerla; s&#243;lo exist&#237;a en el deseo y los recuerdos, en su propia necesidad.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La vida, el futuro, sus propias esperanzas y &#233;l mismo se desvanec&#237;an con la luz del d&#237;a. La vida empezaba a no tener sentido ya, para &#233;l.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Se levant&#243; y comenz&#243; a andar. Iba deshaciendo el camino, hasta los Coloreales. All&#237;, cuesta abajo, estaba el Carrizal. Iba buscando la finca donde la hab&#237;a conocido, pero ya no estaba all&#237;, el pantano se la hab&#237;a tragado; solo las higueras segu&#237;an, bordeando el camino de los Cuquillos.   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Sigui&#243; bajando hasta llegar al borde del agua, mirando hacia dentro, hacia las profundidades negras. No ve&#237;a los surcos, no encontraba los surcos de su amor&#8230;  Empez&#243; a caminar, adentr&#225;ndose en el agua. Iba buscando los surcos, quiz&#225;s ellos s&#237; siguieran all&#237;, bajo el agua. Quiz&#225;s&#8230;    Zacar&#237;as Sioro  </description>
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El manto gris&aacute;ceo, azuloscuro del pantano, se extend&iacute;a bajo el monte de la Ladera, absorbiendo la luz de la ma&ntilde;ana, como triste y negro presagio de los d&iacute;as que habr&iacute;an de llegar.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El hecho es que no sab&iacute;a cuando hab&iacute;a llegado hasta la higuera, ni c&oacute;mo. Tampoco sab&iacute;a si siempre hab&iacute;a estado all&iacute;, sentado. Como esto &uacute;ltimo era poco probable, concluy&oacute; que se estaba despertando, que hab&iacute;a dejado de so&ntilde;ar y que por fin estaba de vuelta en la realidad.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se mir&oacute; intentando reconocer su cuerpo. Se mir&oacute; las piernas, los brazos, las manos y, en su mu&ntilde;eca izquierda, ante sus somnolientos ojos, apareci&oacute; el pa&ntilde;uelo blanco anudado a ella. Ya dej&oacute; de interesarle la luz, el sue&ntilde;o y el pantano; a sus o&iacute;dos, a sus labios y a sus narices llegaban el olor a avellanas, el sonido de los palillos y los c&aacute;lidos versos de las coplillas que le hab&iacute;an acompa&ntilde;ado durante la noche.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">-&iexcl;No ser&aacute;s capaz!</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Segu&iacute;a oyendo la voz susurrante, caliente, espesa y ardorosa, junto a su cuello. Pero estaba solo y la noche, la &uacute;ltima noche, como ep&iacute;logo maldito de todas las noches de su vida, se le vino encima&hellip; Evidentemente, hab&iacute;a dejado de so&ntilde;ar.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>    <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">   <p style="text-align: justify; line-height: 41.35pt; page-break-after: avoid; vertical-align: baseline" class="MsoNormal"><span style="font-size: 45.5pt">T</span></p>   </td>  </tr> </tbody></table>  </div>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">odo hab&iacute;a empezado unos a&ntilde;os atr&aacute;s, en el oto&ntilde;o, con la sementera, en los barrancos del Carrizal y tras la yunta, en la luna menguante de Noviembre.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&Eacute;l hab&iacute;a preparado la yunta, cargado la <em>maquinilla </em>(arado), el ubio y el <em>rabero</em> (o tim&oacute;n) en uno de los mulos, &ldquo;Rojillo&rdquo; y en el otro, la mula &ldquo;Golondrina&rdquo;, echado los aperos y el pienso, la capacha y el c&aacute;ntaro de agua. Hab&iacute;a llegado a la finca casi de noche, bajando por las lomas de los Coloreales hasta cerca del Cortijo del R&iacute;o. Hab&iacute;a descargado, colocado la capacha con la comida y el agua a mitad de la haza y uncido las bestias; estaba listo para empezar la besana y echar la <em>obr&aacute;</em> (d&iacute;a de trabajo).</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Su padre, la noche antes, le hab&iacute;a dicho:</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- <em>Vete pall&iacute;, que ir&aacute; Jozeico pa pintarte las jabas</em>. La parte suya es la que pega al barranco, junto al ca&ntilde;averal y luego, <em>parriba,</em> llega hasta la <em>verea</em> que cruza <em>pa</em> los Cuquillos. Aquello es una obr&aacute;, as&iacute; que apres&uacute;rate <em>pa</em> terminarla en el d&iacute;a.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Y all&iacute; estaba &eacute;l, esperando para empezar la jornada, esperando a que llegara el <em>pintaor</em>&hellip;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Ella hab&iacute;a llegado silenciosa, robando al aire el eco de sus pasos, delante de la burra, que la tra&iacute;a de reata y cargada con las semillas.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;Me parece que hoy te ha <em>cambiao</em> la cuadrilla! Mi t&iacute;o vendr&aacute; despu&eacute;s. La que pinta hoy aqu&iacute;, soy yo.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La mujer hab&iacute;a soltado la retah&iacute;la, como saludo, antes de decir otra palabra. El se gir&oacute;, levantando la cabeza, pues estaba echado sobre las <em>manceras</em> (mangos) de la maquinilla, fumando y maniatando la <em>paletilla</em> (raedera), en una actividad mon&oacute;tona, larga y sin inter&eacute;s. Peg&oacute; un respingo y recuper&aacute;ndose del asombro, salud&oacute;:</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;<em>G&uuml;enos</em> d&iacute;as tengas, mujer! Dichosa t&uacute; que puedes cambiar la cuadrilla, porque a m&iacute; no me cae esa breva. &iquest;T&uacute; eres&hellip;? </p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se interrumpi&oacute;, no sab&iacute;a el nombre de aquella mujer, aunque cre&iacute;a haberla visto alguna vez, quiz&aacute;s con su madre o con las lavanderas, en la Fuente del Ca&ntilde;o&hellip; Quer&iacute;a recordarla y situarla, pero en aquel momento era incapaz.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Parece mentira que no me conozcas&hellip;eso es que no te has <em>fijao</em> en m&iacute;. Sin embargo yo a ti s&iacute; te conozco; t&uacute; eres el hijo de <em>Siorico</em> del Algarrobo. Y por cierto, mi nombre es Milagros, &ldquo;<em>Mila</em>&rdquo; para los que me tratan. Como te he dicho soy sobrina de <em>Joseico</em>, que vendr&aacute; despu&eacute;s. Me ha <em>mandao</em> a m&iacute; <em>pa</em> que pinte las habas contigo y aqu&iacute; estoy, con el cebero <em>preparao</em>. Lo que no me dijo es que el ga&ntilde;an que manejar&iacute;a la yunta ibas a ser t&uacute;; &eacute;l pensaba que vendr&iacute;a tu padre. -Hab&iacute;a dicho ella, en tono aclaratorio y de broma.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Pues no. Este a&ntilde;o, las obr&aacute;s me est&aacute;n tocando a m&iacute;. El a&ntilde;o que viene yo me incorporo a filas y ya tendr&aacute; tiempo &eacute;l, de echar d&iacute;as con la yunta, cuando yo me vaya. No hay otro hombre en la familia. -Aclar&oacute; &eacute;l.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;Huy! Qu&eacute; pronto pones t&uacute; en boca la palabra hombre si, como dices, todav&iacute;a no has hecho todav&iacute;a ni la mili. -Brome&oacute; ella.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Mujer, uno dice lo que parece. Porque luego, la verdad, siempre est&aacute; por descubrir. Aunque ya, <em>pam&iacute;</em>, tu nombre de Mila, ya no es un misterio. -Brome&oacute; tambi&eacute;n &eacute;l, mientras la miraba fugazmente.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>O quiz&aacute;s no tan fugazmente. Una pa&ntilde;oleta, de color tierra, ocultaba su melena. Por detr&aacute;s, su pelo negro y rebelde, iba sujeto con una coleta. La cara le relumbraba, con las mejillas quemadas, al aire fr&iacute;o de las ma&ntilde;anas de oto&ntilde;o. Los ojos brillantes, profundos y negros, como negras aceitunas maduradas al sol y al aire. Quer&iacute;a seguir mir&aacute;ndola, pero opt&oacute; por hablar.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Pues vamos a ponernos con la faena, que se nos va el d&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo te ha dicho tu t&iacute;o que pintes las habas?</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- A golpes de tres, o cuatro <em>jabas</em>, con el paso m&iacute;o. Me ha dicho que ares <em>yunto</em> (surcos pr&oacute;ximos entre s&iacute;), <em>pa</em> que supla la haza.- Apunt&oacute; ella, dejando caer las recomendaciones que hab&iacute;a recibido.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Descuida mujer; eso est&aacute; hecho. No es la primera vez que aro. Yo, los dientes de leche los perd&iacute; arando; as&iacute; que ya puedes hacerte una idea. -Aclar&oacute; &eacute;l, en tono burl&oacute;n.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;Eso es lo que t&uacute; dices! Ya me gustar&iacute;a a m&iacute; saber d&oacute;nde perdiste t&uacute; los dientes de leche. -Apunt&oacute; ella, con picard&iacute;a.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Pues si no fue arando, fue cavando <em>guchillos</em> (calvas alrededor de los &aacute;rboles u obst&aacute;culos), que es lo mismo, con la yunta. -Y espole&oacute; &eacute;l a los mulos para seguir dirigi&eacute;ndose a ella, pues hab&iacute;a comenzado a arar.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;Arre, Golondrina! &iexcl;Vamos, Rojillo! No pintes en el primer surco. Empieza luego, a la vuelta, cuando lleguemos a la punta de la besana.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El d&iacute;a hab&iacute;a transcurrido bien, con alguna broma que otra; sobre todo en los <em>revezos</em> (descanso tras un periodo de trabajo) y a la hora de comer. Aquella mujer le gustaba: era vivaracha, bien dispuesta y no parec&iacute;a cortarse con nada, pues ten&iacute;a respuesta y salidas para todo. Se sent&iacute;a a gusto en su compa&ntilde;&iacute;a, y con su charla, ironizando, casi siempre en broma.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>A media tarde lleg&oacute; el t&iacute;o de ella. Empez&oacute; a patearse la finca, a&ntilde;adiendo no sab&iacute;a qu&eacute; comentarios sobre si hab&iacute;a muchas <em>pastas</em> (tierra apelmazada), que si los &ldquo;guchillos&rdquo; no estaban bien recortados y no sabia qu&eacute; m&aacute;s cosas. Pero al final se puso a cavar los encuentros de los cuatro olivos, de los almendros y de las higueras que hab&iacute;a bajo el camino; no deber&iacute;an ser muy importantes las <em>pegas</em> (inconvenientes, trabas) que le pon&iacute;a a la ariega, pero algo hab&iacute;a que decir.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Apenas quedaba luz del sol, cuando &eacute;l se dispon&iacute;a a deshuncir la yunta. El t&iacute;o del amuchacha, anticip&aacute;ndose a su intenci&oacute;n, le autorizaba.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Su&eacute;ltalos ya. No vamos a amolar m&aacute;s en el camino, que luego se lo comen los bichos al pasar. Por lo menos que tengan que salirse de la verea; no se lo vamos a poner en la boca. &iquest;El d&iacute;a ha <em>venio justillo</em>, no? Es que los j&oacute;venes parece que est&aacute;is en babia, se os va el tiempo sin daros cuenta. Pero al final ha <em>venio</em> bien, con el d&iacute;a. Como habl&eacute; con tu <em>pae</em>.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>El hombre segu&iacute;a relatando, sin esperar respuesta ni r&eacute;plica de ninguno de los dos. Y ellos, que hab&iacute;an llegado a intercambiar bromas, cuando llegaban a los extremos de la besana, comentaban en plan jocoso las ocurrencias del hombre mayor.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Es que si no dice algo, revienta. -Comentaba la joven.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- D&eacute;jalo. Ellos siempre tienen que decir algo, si no ser&iacute;a como si no contaran y eso es dif&iacute;cil de asumir. De todas formas parece que hoy, la yunta, vi&eacute;ndote a ti, ha <em>aligerao</em> el paso&hellip; Te vas a tener que venir a las obr&aacute;s conmigo, como pintaora. Porque si no, ma&ntilde;ana, &eacute;stos no van a querer tirar de la maquinilla. -Bromeaba &eacute;l, refiri&eacute;ndose a ella y los mulos.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- No est&aacute;s despreciado, que mucha falta hace en mi casa. Porque el d&iacute;a de hoy&hellip; &iexcl;A ver cuando me lo pagan!</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Hab&iacute;a terminado la jornada, a un ritmo m&aacute;s vivo que el de otros d&iacute;as. Quiz&aacute;s fuera la compa&ntilde;&iacute;a de aquella mujer o quiz&aacute;s fuera que &eacute;l quisiera demostrar ante ella que era el mejor ga&ntilde;&aacute;n del entorno. Entre tantos quiz&aacute;s, el d&iacute;a se le hab&iacute;a ido en un soplo.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Ya se desped&iacute;an. Coloreales arriba &eacute;l, con la yunta; Carrizal hacia delante ellos, con la burra. Unos instantes antes, la mujer se hab&iacute;a cruzado por delante de los mulos, que permanec&iacute;an arreatados y le hab&iacute;a dicho, mir&aacute;ndole a la cara:</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Se dice por ah&iacute; que no te pierdes una fiesta. Pasado ma&ntilde;ana hay una <em>vel&aacute;</em>, en la Casa del Vidrero, en el Cerro. Espero verte, si vas. </p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se lo hab&iacute;a dicho mir&aacute;ndole a los ojos y as&iacute; se fue alejando, con la mirada fija en &eacute;l, sin esperar respuesta.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">   <p style="text-align: justify; line-height: 41.35pt; page-break-after: avoid; vertical-align: baseline" class="MsoNormal"><span style="font-size: 45.5pt">R</span></p>   </td>  </tr> </tbody></table>  </div>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">ecordaba los dos d&iacute;as transcurridos, largos, eternos; en una espera inexplicablemente ansiosa, exasperante. Era como si de la posibilidad de volver a verla, dependieran muchas otras m&aacute;s cosas. Nunca le hab&iacute;a ocurrido. Quiz&aacute;s fuera porque, esta vez, la iniciativa no hab&iacute;a partido de &eacute;l, o quiz&aacute;s fueran las expectativas que &eacute;l se estaba creando&hellip; Otra vez navegando entre los quiz&aacute;s.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Hab&iacute;a llegado el d&iacute;a y &eacute;l no hab&iacute;a podido soltar (dejar de trabajar) temprano; pr&aacute;cticamente era de noche cuando sub&iacute;a de las Relimpias, en la Lomas, con la yunta y la maquinilla otra vez cargada en los mulos. Lleg&oacute; hasta el Algarrobo, meti&oacute; los mulos en el tinao y, mientras su padre preguntaba no sab&iacute;a qu&eacute; sobre las horas, &eacute;l entraba apresurado en la casa.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;<em>M&aacute;ma</em>! Voy a comer algo y me voy, a echar un rato en lo del Vidrero.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iquest;Otra vez esta noche? Tu <em>pae</em> se va a poner como un basilisco.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Le reprendi&oacute; la madre, que no dijo nada m&aacute;s. El se meti&oacute; en el colga&iacute;zo, con la palangana media de agua. Se lav&oacute; y se afeit&oacute;, despu&eacute;s se fue a los cuartos, para cambiarse de ropa. En pocos minutos sal&iacute;a de la casa, camino del Cerro, con su mejor camisa blanca, su pantal&oacute;n de pana y su chaqueta gris.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando lleg&oacute; a la fiesta le parec&iacute;a que no hab&iacute;a nadie, s&oacute;lo la buscaba a ella, sin encontrarla.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Ya pens&eacute; que no ibas a venir. -Le hab&iacute;an susurrado por detr&aacute;s.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Le hab&iacute;a hablado al o&iacute;do, exhalando el tibio aire sobre su cuello y &eacute;l se estremeci&oacute;. Recuper&aacute;ndose de la s&uacute;bita invasi&oacute;n se gir&oacute;, comentando:</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- A los peces peque&ntilde;os, s&oacute;lo hay que ense&ntilde;arles la ca&ntilde;a; ellos solos pican.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- No te tengo yo a ti por pez chico, precisamente. Aunque si lo dices por mi invitaci&oacute;n, te agradezco que la hayas correspondido. Ahora voy a sentarme con mis vecinas. Cuando pase un rato, espero que me saques a bailar. -Le dijo, mientras empezaba a separarse.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Con esa intenci&oacute;n he venido&hellip; </p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pero apenas le dio tiempo a dec&iacute;rselo, mientras ella se alejaba, d&aacute;ndole la espalda. Fue entonces cuando empez&oacute; a caer en la cuenta de que all&iacute; hab&iacute;a m&aacute;s gente y ya pudo ver a los asistentes. Hac&iacute;an una especie de corro, con las mujeres sentadas por un lado, con las sillas contiguas en semic&iacute;rculo, junto a dos mesas peque&ntilde;as con vasos y platos de roscos. El resto del c&iacute;rculo parec&iacute;a que lo completaban los hombres, de pie. En el falso centro no hab&iacute;a nadie. Salud&oacute; a dos o tres vecinos y conocidos y sigui&oacute;, repasando con la mirada, a los que all&iacute; estaban. La casa era muy peque&ntilde;a y hab&iacute;a mucha gente, lo que la hac&iacute;a m&aacute;s reducida. En uno de los rincones vio a sus dos vecinos, los <em>Guapos</em>, que charlaban animadamente en voz baja; el padre de ellos, sentado cerca de las mujeres rasconeaba la guitarra.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Decidi&oacute; irse hacia donde estaban los dos hermanos, eran mayores que &eacute;l y, con ellos, se sent&iacute;a m&aacute;s arropado.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- &iexcl;Hola, Anto&ntilde;uelo! Traes cara de venir buscando novia&hellip; Ten <em>cuidao</em> con la Milagros, que esa te echa el guante y t&uacute; est&aacute;s <em>mu</em> crudo.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Le salud&oacute; Juan Guapo, el mayor de los hermanos, en broma.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- A m&iacute; no ha <em>nacio</em> quien me eche el guante, al menos por ahora. -Sigui&oacute; &eacute;l con la broma.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Pues entonces, ya somos m&aacute;s de la misma condici&oacute;n. -Coment&oacute;, ri&eacute;ndose, el otro hermano, el menor, que se llamaba Antonio.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Estuvieron un rato haciendo comentarios y buscando, entre los reunidos, a gentes que normalmente iban a otras funciones. Hasta llegaron a ensayar alguna coplilla, para levant&aacute;rsela a alguno o alguna de los asistentes.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Parec&iacute;a que el tr&iacute;o se hab&iacute;a olvidado de lo que le rodeaba, hasta que una voz c&aacute;lida, aterciopelada, les sac&oacute; de su aislamiento.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&Eacute;l se gir&oacute;, pues estaba de espaldas al corro. Ella estaba all&iacute;, sentada entre las mujeres; las palmas de las manos sobre las enaguas, en ambas rodillas y todas las miradas posadas sobre ella:</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&ldquo;&iexcl;Ay! Que no ha <em>nacio</em> quien me quiera,</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">pues el hombre es pura promesa;</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">estorba, como al trigo la avena</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">y espera, a que la amapola florezca&rdquo;.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Hubo palmas, hubo gritos, hubo saltos, hubo risas, pero &eacute;l solo la ve&iacute;a a ella. La voz le sal&iacute;a de las entra&ntilde;as y sus ojos reluc&iacute;an, con el brillo de las mil lunas atrapadas, en sus veinte a&ntilde;os&hellip; Parec&iacute;a una diosa.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No supo c&oacute;mo, pero cuando se hubo callado el murmullo, casi al instante se vio frente a ella, mir&aacute;ndola fijamente, la mano abierta, extendida y la gargantea seca, muy seca:</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&ldquo;Dices que no ha <em>nacio</em> quien te merezca,</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">palabra que recojo de hombre <em>ofend&iacute;o</em>;</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">y quiera Dios que ante ti aparezca,</p>  <p style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><em>t&oacute;</em> el cari&ntilde;o que tengo yo <em>escond&iacute;o</em>&rdquo;.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Aquella noche hubo m&aacute;s versos, y m&aacute;s coplas. Despu&eacute;s baile, baile y vino. Aquella noche ya hab&iacute;a perdido el sentido de lo ocurrido.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Y despu&eacute;s vinieron m&aacute;s veladas y m&aacute;s encuentros y m&aacute;s escapadas hasta el ca&ntilde;averal del Carrizal. Despu&eacute;s llegaron los atardeceres de besos furtivos en la fuente, los d&iacute;as de ag&oacute;nica espera y las largas noches, escondi&eacute;ndose de la luna. Despu&eacute;s llegar&iacute;an d&iacute;as y noches enteras, robando amaneceres, so&ntilde;ando con atardeceres eternos.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pero aquello hab&iacute;a durado poco tiempo, quiz&aacute;s unos meses. Despu&eacute;s, con el principio del verano, el coger&iacute;a el tren de los Quintos y se ir&iacute;a a la mili y&hellip; Ya nada ser&iacute;a igual.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">   <p style="text-align: justify; line-height: 41.35pt; page-break-after: avoid; vertical-align: baseline" class="MsoNormal"><span style="font-size: 45.5pt">E</span></p>   </td>  </tr> </tbody></table>  </div>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">l servicio militar durar&iacute;a, entre unas cosas y otras (una guerra y despu&eacute;s una redenci&oacute;n de condena), cinco largos a&ntilde;os, durante los cuales, la carta que le hab&iacute;a hecho llegar su padre, presidir&iacute;a todas sus ma&ntilde;anas y todas sus noches sin almohada&hellip;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- <em>&ldquo;&hellip;Mira Anto&ntilde;uelo, hijo m&iacute;o. La muchacha con la que andabas antes de irte, la han visto pretendiendo con otro (&hellip;) Te escribo esto para que te vayas haciendo a la idea, para que cuando vuelvas, no te lleves el chasco&hellip;&rdquo;</em>. </p>  <p style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">Ya no recordaba m&aacute;s, ni le importaba.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se la hab&iacute;a le&iacute;do un soldado veterano de la compa&ntilde;&iacute;a, pues &eacute;l no sab&iacute;a leer, mientras estaban en el frente de Sierra Morena. Y lo hab&iacute;a mandado callar; no quer&iacute;a saber nada m&aacute;s de lo que pon&iacute;a la carta. Aquel d&iacute;a, entre las balas del fuego enemigo, entre los gritos de los soldados heridos, su alma se hab&iacute;a dormido; el mundo se hab&iacute;a parado. Durante los cuatro largos a&ntilde;os que siguieron a la carta, no hab&iacute;a sido consciente ni siquiera de la guerra que hab&iacute;a librado ni de los posteriores destinos.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Su alma se hab&iacute;a helado, sobrevolando los surcos de las Cabreras y del Carrizal.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Hab&iacute;a tenido tiempo para olvidarla, y hab&iacute;a decidido olvidarla&hellip; hasta que volvi&oacute;.</p>  <span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; font-family: 'Times New Roman'"><br /> </span>  <br />  <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">   <p style="text-align: justify; line-height: 41.35pt; page-break-after: avoid; vertical-align: baseline" class="MsoNormal"><span style="font-size: 43.5pt">C</span></p>   </td>  </tr> </tbody></table>  </div>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">on el regreso del ga&ntilde;an, se reanudar&iacute;an las funciones y las veladas, algunas de ellas en su propia casa (de su padre) en el Algarrobo y l&oacute;gicamente, sin querer pero dese&aacute;ndolo, se volver&iacute;an a encontrar. &Eacute;l no hab&iacute;a ido a verla, dolido porque ella no hab&iacute;a sabido guardarle la cara, o al menos eso era lo que pregonaba. Pero un d&iacute;a, a las pocas semanas de su vuelta, coincidieron en una funci&oacute;n, por San Juan, en la casa de los Gre&ntilde;as.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Aquella noche fue ella la que primero habl&oacute;, cantando en la fiesta, claro:</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&ldquo;M&iacute;ralo por d&oacute;nde asoma,</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">el que a m&iacute; me despreci&oacute;.</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">El mundo da muchas vueltas</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">y ahora lo desprecio yo&rdquo;.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Y &eacute;l, c&oacute;mo no, le hab&iacute;a respondido:</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&ldquo;Bien sabe Dios que me alegro,</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">de que me hayas aborrecido.</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">Porque sabe Dios mi cuerpo</p>  <p style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">de qu&eacute; barranco ha salido&rdquo;.</p>  <p style="margin-left: 35.4pt; text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Despu&eacute;s de aquella noche, ya no se enfrentar&iacute;an m&aacute;s. El tono se enfriar&iacute;a, aparentemente, hasta la noche pasada, esa noche de la que ahora &eacute;l se despertaba; probablemente la noche m&aacute;s larga de su vida, o quiz&aacute;s la m&aacute;s corta, no lo sab&iacute;a.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La velada hab&iacute;a sido en la Erilla, bajo el Cerro de las Pasas, por encima del Carrizal. Hab&iacute;an llegado a distintas horas y, en medio del barullo, sus miradas, se hab&iacute;an cruzado: <em>&ldquo;v&aacute;monos fuera&rdquo;</em>, hab&iacute;a cre&iacute;do leer &eacute;l en los labios de ella. Poco despu&eacute;s, los dos se encontraban, deseosos, oscuros y noct&aacute;mbulos, en las profundidades de los barrancones del Carrizal&hellip;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- No ser&aacute;s capaz de llevarme contigo, a tu casa. -Le hab&iacute;a dicho ella, susurr&aacute;ndole.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Mi familia no lo aceptar&iacute;a, ni yo lo entender&iacute;a. -Objet&oacute; &eacute;l, dubitativo.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pero hab&iacute;an empezado a andar, por el camino de la <em>Joya</em>. Cuando llegaron hasta la Lagunillas, cerca de la casa de sus padres, en el Algarrobo, &eacute;l que hab&iacute;a permanecido silencioso hasta entonces, se par&oacute; y sin levantar la vista del suelo, dijo:</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- No puedes venirte, es mejor que te vuelvas <em>pa</em> tu casa, antes de que sea de d&iacute;a&hellip;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Yo no puedo irme a vivir contigo y t&uacute; no quieres que me vaya. -Contest&oacute; ella, dolida.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- No quiero que te vengas, pero tampoco puedo vivir sin ti.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&Eacute;l quer&iacute;a insistir, pero ella ya no escuchaba. Se hab&iacute;a metido la mano en los senos y hab&iacute;a sacado un pa&ntilde;uelo blanco. Y cogi&eacute;ndolo por el brazo se lo hab&iacute;a atado a la mu&ntilde;eca con dos nudos, mientras le dec&iacute;a:</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">- Toma, ll&eacute;valo contigo, ir&aacute; d&oacute;nde t&uacute; vayas&hellip;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Y se dio la vuelta, march&aacute;ndose para su casa.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">   <p style="text-align: justify; line-height: 41.35pt; page-break-after: avoid; vertical-align: baseline" class="MsoNormal"><span style="font-size: 44.5pt">A</span></p>   </td>  </tr> </tbody></table>  </div>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">quella madrugada, &eacute;l no hab&iacute;a entrado a la casa de sus padres, se hab&iacute;a quedado bajo la higuera. El fr&iacute;o de la madrugada estaba calando su piel. Cre&iacute;a estar despierto.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Aquella mujer&hellip;Era imposible tenerla; s&oacute;lo exist&iacute;a en el deseo y los recuerdos, en su propia necesidad.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La vida, el futuro, sus propias esperanzas y &eacute;l mismo se desvanec&iacute;an con la luz del d&iacute;a. La vida empezaba a no tener sentido ya, para &eacute;l.</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Se levant&oacute; y comenz&oacute; a andar. Iba deshaciendo el camino, hasta los Coloreales. All&iacute;, cuesta abajo, estaba el Carrizal. Iba buscando la finca donde la hab&iacute;a conocido, pero ya no estaba all&iacute;, el pantano se la hab&iacute;a tragado; solo las higueras segu&iacute;an, bordeando el camino de los Cuquillos. </p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Sigui&oacute; bajando hasta llegar al borde del agua, mirando hacia dentro, hacia las profundidades negras. No ve&iacute;a los surcos, no encontraba los surcos de su amor&hellip;</p>  <p style="text-align: justify; line-height: 150%" class="MsoNormal">Empez&oacute; a caminar, adentr&aacute;ndose en el agua. Iba buscando los surcos, quiz&aacute;s ellos s&iacute; siguieran all&iacute;, bajo el agua. Quiz&aacute;s&hellip;</p>    <p style="text-align: right; line-height: 150%" class="MsoNormal" align="right"><strong>Zacar&iacute;as Sioro</strong></p>  ]]></content:encoded>
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			<title>Cien a&#241;os en las cabreras. (El honor de los camperos)</title>
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			<pubDate>Fri, 17 Sep 2010 21:40:41 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">71903@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>&#160;Estimados/as internautas:&#160;Desde los responsables de este blog (bastante desactualizado, por cierto) se os sugiere deis un paseo por entre las paginas de una reciente publicacion sobre la zona objeto de este blog: Cierzos y Cabreras, en Izn&#225;jar.El libro &#34;cien a&#241;os en las Cabreras&#34; es un homenaje a todas y todos nosotros, hijos de la zona.&#160;CIEN A&#209;OS EN LAS CABRERAS - EAN: 9788479596989 - Tus libros los puedes comprar en Librerias Proteo,. www.libreriaproteo.com</description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="UIStoryAttachment_Info "><div class="UIStoryAttachment_Title">&nbsp;Estimados/as internautas:</div><div class="UIStoryAttachment_Title">&nbsp;</div><div class="UIStoryAttachment_Title">Desde los responsables de este blog (bastante desactualizado, por cierto) se os sugiere deis un paseo por entre las paginas de una reciente publicacion sobre la zona objeto de este blog: Cierzos y Cabreras, en Izn&aacute;jar.</div><div class="UIStoryAttachment_Title">El libro &quot;cien a&ntilde;os en las Cabreras&quot; es un homenaje a todas y todos nosotros, hijos de la zona.<br /></div><div class="UIStoryAttachment_Title">&nbsp;</div><div class="UIStoryAttachment_Title"><a rel="nofollow" href="http://www.libreriaproteo.com/libro-603617-CIEN-ANOS-EN-LAS-CABRERAS.html" target="_blank">CIEN A&Ntilde;OS EN LAS CABRERAS - EAN: 9788479596989 - Tus libros los puedes comprar en Librerias Proteo,.</a> </div><div class="UIStoryAttachment_Caption"><a rel="nofollow" href="http://www.libreriaproteo.com/" target="_blank">www.libreriaproteo.com</a></div></div>]]></content:encoded>
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			<title>El canto de la chicharra</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2010/04/19/el-canto-de-la-chicharra/</link>
			<pubDate>Mon, 19 Apr 2010 21:07:47 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">69688@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>    El Canto de la Chicharra  (Confesiones desde el silencio&#8230; y la risa)&#160;&#160;  &#160;Soy Ana y soy sorda. Y &#233;ste no es, por tanto, un homenaje an&#243;nimo. Va sobre mi persona, mujer y madre, nacida y criada bajo el sol, bajo el agua y el aire que alimenta nuestros campos.   &#160;  Y no estoy sola. Yo camino de la mano de todas las mujeres del campo andaluz; no oigo sus voces, pero escucho los rumores de sus almas. Yo llevo, a cuestas, los silencios m&#225;s ruidosos del siglo XX. El fr&#237;o, el hambre, la guerra, la enfermedad, la ignorancia y la desgracia secaron mis o&#237;dos. El murmullo de la vida se qued&#243; atrapado en mi cabeza.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Las desgracias, que nunca vienen solas, escoltan mi soledad en las Cabreras, adornando mis d&#237;as de sudor y risas, d&#237;as de silencios rotos por el llanto de mis hijos.  Yo he visto crecer el romero y las esparteras, tapizando de blanco y lila las lomas de los Retamales. He visto pasar el tiempo y tambi&#233;n lo he visto detenerse. He visto la miseria adherida a las paredes de las casas&#8230; Una miseria eterna, quieta, parada, sin querer abandonarnos.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo nac&#237; en el seno de una familia pobre, pero m&#225;s que pobre, lo que parec&#237;a es que estaba bajo el signo de una mala estrella; estaba abocada a la desdicha. Al menos, eso es lo que creo. &#201;ramos tres hermanos vivos (uno hab&#237;a nacido muerto) y mi madre esperaba otro, el cuarto.  &#160;  -As&#237; ser&#237;amos dos parejitas, de machos y hembras. Vuestra madre hubiera estado muy orgullosa de vosotros, pero &#161;Qu&#233; le vamos a hacer! La pobre se nos fue.   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Eran siempre las palabras de mi padre en las ma&#241;anas de invierno, mientras lloraba, d&#225;ndole la vuelta a las migas en la sart&#233;n, junto a la chimenea. Nunca pudo superar la p&#233;rdida de su mujer. Y es que el d&#237;a que mi hermano, el menor, vino a este mundo, a mi madre, la luz de la vida se le apag&#243;, y ya no pudo quedarse con nosotros. Por eso yo no la conoc&#237;. No s&#233; c&#243;mo era mi madre, pero s&#237; s&#233; que era una gran persona.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; A m&#237; me lo contaba mi hermano mayor, aunque a &#233;l no le dejaron verla. Hab&#237;a sido por Noche Vieja, en un a&#241;o de nieves que se tornar&#237;a rojo, de sangre, en el 36. Por Navidad, nuestra madre se hab&#237;a puesto de parto y el ni&#241;o hab&#237;a nacido bien, pero ella no dejaba de sangrar. Entonces viv&#237;amos en la Fuente El Ca&#241;o, en el pueblo Viejo. Mi padre y un vecino bajaron andando a Izn&#225;jar, a buscar al m&#233;dico, pero cuando llegaron no pudieron hacer nada. Ya la vida se le hab&#237;a escapado.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; He intentado criar a mis hijos como me criaron a m&#237;, queri&#233;ndolos, sin esperar su respuesta. Siempre les he hablado y les he dicho las cosas una y mil veces, con la duda de si me hab&#237;an o&#237;do, y se lo sigo repitiendo, hasta que me hagan caso. Ellos han crecido como hijos del silencio, sin poder decirme lo que pensaban, aislados, solos y callados, en lo alto de las Cabreras. Con una madre sorda, que no hablaba con los desconocidos, porque no los entend&#237;a o porque desconfiaba de sus intenciones. Ellos arrastran mis dudas y mis silencios, ellos se reparten mis angustias y mis miedos. Ellos llevan el olor de la albahaca y de los jaramagos en sus bolsillos, llevan en sus ojos el color de la tierra y en sus labios, la luz de la sonrisa.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo me refugio en sus besos y en sus caricias; en el olor de sus cuerpos, que han ido creciendo con el tiempo. Yo me refugio en sus llegadas y en sus despedidas. Los tres han tenido que emigrar, para buscarse la vida, lejos de la tierra que les vio nacer. Pero vuelven, ellos siempre vuelven.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Te haces vieja y las sombras del silencio emergen, de la tinaja del tiempo, hiri&#233;ndote en tu soledad. Empieza a no quedarte gente con la que contar: tus compa&#241;eros de viaje han muerto o est&#225;n peor que t&#250; y la vida se te empieza a poner cuesta arriba&#8230; Casi como cuando era chica; solo que ahora ya no espero nada. S&#243;lo espero la visita de mis hijos o mis nietos, la espero y la temo. Porque no s&#233; qu&#233; es peor, si la espera y las ganas de verlos, o despedirlos cuando se van.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo no s&#233; llorar; la vida me sec&#243; las l&#225;grimas. Pero me duele aqu&#237; dentro, en el estern&#243;n. Por eso s&#233; cuando me importan las cosas, por una angustia que no me deja llorar ni tampoco respirar.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Me cas&#233; tarde, quiz&#225;s porque a los j&#243;venes de mi edad les diera reparo echarse una novia sorda. Me fui a vivir, con el que ser&#237;a mi marido, una espl&#233;ndida noche de luna en Noviembre. Me hab&#237;a puesto de acuerdo con &#233;l y me escap&#233; de mi casa&#8230; Quiz&#225;s haya sido &#233;ste mi &#250;nico viaje hacia los desconocido; aunque yo s&#237; sab&#237;a lo que quer&#237;a.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Creo en la Virgen de la Piedad, porque creer me da fuerzas para seguir y porque a ella le puedo hablar desde dentro. Durante toda mi vida he venido andando, descalza, p&#225; alumbrarle. Ahora ya no puedo; ahora enciendo mi vela en las Cabreras, p&#225; que vea el camino en su recorrido. Pero yo le sigo hablando, desde mi silencio, porque no necesito saber lo que me responde.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Cuando pienso en mis primeros a&#241;os, siempre me veo andando, detr&#225;s de mi padre. &#201;l iba con la cabeza agachada, mirando al suelo, como si fuera enterrando lamentos&#8230; A nosotros nos cri&#243; mi padre; por lo menos durante los primeros a&#241;os. Despu&#233;s se junt&#243; con la Chacha, una mujer soltera y algo m&#225;s joven que &#233;l; pero no tuvieron hijos. Ella, nuestra madrastra, nos educ&#243; como hombres y mujeres: nos ense&#241;&#243; a llevar una casa y a salir al frente de nuestras responsabilidades. Pero no pod&#237;a darnos cari&#241;o, porque no lo sent&#237;a. El amor, la ternura con la que los padres deben tratar a los hijos, nos la dio nuestro padre. &#201;l nos ense&#241;&#243;, con el ejemplo, que en la vida, a veces tienes que quitarte un bocado tuyo, para d&#225;rselo al que tienes al lado. Al principio, &#233;l se iba a trabajar al campo y nosotros nos qued&#225;bamos en la casa solos, hasta que pudimos andar y acompa&#241;arlo.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; No s&#233; cu&#225;ndo nac&#237;, me apuntaron en el registro como melliza de mi hermana, que es dos a&#241;os menor. Y tampoco s&#233; si a ella la pusieron en la fecha en que naci&#243; o cuando pudieron ir al pueblo. La gente dice que yo nac&#237; por julio, porque mi madre estaba abaleando en la era de los Coloreales, cuando se puso de parto. Por eso, en el mes de julio digo que cumplo a&#241;os.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La gente piensa que soy tontilla. Pero no es as&#237;, que sea sorda no quiere decir que sea tonta. Aprend&#237; las cuatro reglas y a leer y a escribir mirando, sin ir al colegio, cuando casi nadie sab&#237;a leer. Pero claro que, entonces, yo no era sorda.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La sordera me vino despu&#233;s, por las calenturas del tifus. La fiebre se me meti&#243; en la cabeza, sec&#225;ndome los o&#237;dos y dej&#225;ndome sin pelo. El m&#233;dico pens&#243; que no sobrevivir&#237;a, pero aqu&#237; estoy. Lo peor de haber vivido antes es que entonces nadie te dec&#237;a nada. A m&#237; me da rabia saber hoy cosas que antes ignoraba; simplemente porque nadie te las dec&#237;a. Bueno y si las dec&#237;a, a lo mejor era yo, que no me enteraba.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo aprend&#237; a bordar viendo las cosas que ya estaban echas, &#8220;sacando yo misma la muestra&#8221;. Tambi&#233;n hac&#237;a obra con m&#237; padre, y arregl&#225;bamos cosas con esparto, pleita o lona. Hac&#237;amos sillas con los palos m&#225;s derechos de la tala y las forr&#225;bamos con enea o pita (entonces hab&#237;a piteros en la Sierra); ech&#225;bamos astiles a los aperos y remend&#225;bamos serones o aparejos.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Me hubiese gustado nacer en estos tiempos, porque hay muchas cosas para aprender y a m&#237; me gusta seguir aprendiendo. Mi padre no sab&#237;a estar parado, y yo tampoco. Cuando llegu&#233; al Algarrobo me toc&#243; hacer de peluquera para el vecindario y tambi&#233;n era yo la que pon&#237;a las inyecciones; la gente no se atrev&#237;a, pero yo s&#237;, yo le met&#237;a mano a todo.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La vida en el campo, durante mucho tiempo, ha sido miserable. &#218;ltimamente ha habido unos a&#241;os mejores (por algunas comodidades) pero otra vez empieza a torcerse. Entonces no ten&#237;amos de nada y ahora empezamos a perder lo poquito que hab&#237;amos conseguido. Las gentes no aprenden a conservar y a mirar por lo que se tiene. En la vida hay que empezar a partir de algo, no destrozando lo que hay y queriendo partir de cero.   &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Nuestra vida ha sido siempre trabajar y comer. Bueno y dormir, cuando pod&#237;as; porque a veces, ni eso. Durante unos a&#241;os, los primeros de casada, mi marido emigr&#243; a los Pirineos y yo me qued&#233; sola en el campo. Primero con un ni&#241;o, despu&#233;s con dos y, la &#250;ltima vez, ya con los tres. Hab&#237;a que hacerse cargo de los animales, de la siega, de la era&#8230; En &#233;pocas como aquella es cuando se pone a prueba a las personas. Y a sus vecinos; sola o solo no eres nadie, te hacen falta los vecinos, la gente que te rodea. A m&#237; me han ayudado siempre, a pesar de que yo no me f&#237;e de los otros.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Cuando vives aislado, lejos de la civilizaci&#243;n, la familia cobra una especial importancia: es lo que da sentido a tu vida cada madrugada. Es lo que te da fuerzas para levantarte y orde&#241;ar las cabras o encender la candela, si es invierno. Yo no entiendo los problemas que hoy en d&#237;a parecen tener los hombres y mujeres. Hemos nacido para vivir juntos, para entendernos y para aguantarnos los unos a las otras y viceversa. El campo es duro, pero te hace sabio y prudente; aqu&#237; el que no trabaja no come y cada uno tiene su trabajo.&#160; Lo mejor es que cado uno sepa lo que tiene que hacer; el trabajo no entiende de g&#233;nero. En la vida hay que echarse obligaciones y llevarlas a cabo. No podemos pretender que otra persona haga lo que yo no quiero hacer.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Los tiempos de modernidad han sido injustos con el hombre y la mujer andaluces: han supuesto que todos &#233;ramos terratenientes y nos han dejado de la mano de Dios. El pueblo que se olvida de su agricultura, y de la tierra, es un pueblo sin futuro, perdido, expuesto al capricho de los vientos, de las modas y de las tendencias. Nosotros hemos llevado una forma de vida muy pobre, con mucha escasez, pero digna y orgullosa. No le debemos nada a nadie, aunque tengamos que dar las gracias a todo el que nos rodea.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Algunos y algunas estamos vivos porque ten&#237;amos d&#237;as en los que vivir. La vida te va seleccionando, como si quisiera que s&#243;lo qued&#225;semos unos pocos. Estar vivo ya es, en s&#237;, un motivo de alegr&#237;a. Nosotros nos hemos criado en &#8220;el culo del mundo&#8221;; donde nadie iba par saber c&#243;mo est&#225;bamos. Pero en lugar de quejarnos, hemos transformado la tierra y hemos criado a nuestros hijos. La tierra te condena y te salva al mismo tiempo, porque si la trabajas te da de comer. Hoy en d&#237;a parece que el &#233;xito es vivir sin trabajar. No lo entiendo. Si no trabajamos, &#191;para qu&#233; estamos en esta vida?  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Casi toda la vida he tenido que juntar las noches con los d&#237;as, necesarios e insuficientes: lavando en la fuente, bajo el sol del verano, cosiendo de noche, bajo la luz del candil. En los &#250;ltimos a&#241;os se nos sec&#243; la fuente -como a m&#237; el o&#237;do- y entonces la vida fue a peor. Ya no hab&#237;a tiempo para el descanso, en la madrugada y al medio d&#237;a, hab&#237;a que salir a buscar agua&#8230; La vida no es f&#225;cil, pero hay que querer vivir.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Me ha gustado que mis hijos hayan sido capaces de labrarse un futuro, por s&#237; mismos. En la vida, al menos como yo la he conocido, el dinero s&#243;lo es necesario cuando te hace falta; en las dem&#225;s ocasiones no sirve para nada y puede que hasta te estorbe. Lo importante de las personas (y creo que mis hijos lo tienen) es que tengan sentimientos nobles y que se respeten a s&#237; mismos. As&#237; podr&#225;n vivir con honestidad y la conciencia tranquila, que ya es bastante.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En mi cabeza reposa el canto de las chicharras. Siempre las oigo y siempre las tengo dentro; unas veces de fondo, a lo lejos, otras como si estuviesen posadas en mi cabeza.  -Es un ruido que tu cerebro atrap&#243; en la infancia, antes de perder el o&#237;do.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Es lo que dice mi hijo mayor, pero yo no lo s&#233;. Para m&#237; es una condena: soy sorda y sin embargo, tengo que escuchar, eternamente, el canto de las chicharras.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hace algunos a&#241;os que llevo un aud&#237;fono, pero los chasquidos me marean. Puedo escuchar a uno, si no grita, pero para la calle y la multitud no sirve. As&#237; que en los caminos, lo apago para no caerme.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo nunca he viajado, quiz&#225;s porque no pod&#237;a preguntar por el camino que deb&#237;a seguir. Mis caminos son los de las laderas y los del r&#237;o, los de los olivos y los de las cabras. Mis caminos son aquellos que no hacen preguntas, porque van desde la haza a la casa. Mis caminos, como el paseo de los perros, me llevan a donde siempre puedo volver. No s&#233; andar hacia lo desconocido, quiz&#225;s porque piense que es malo, quiz&#225;s porque no s&#233; lo que cuentan de &#233;l.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Si un d&#237;a me cruzo, contigo, por los caminos y al hablarme t&#250;, yo te sonr&#237;o, no pienses mal. Es que no te he o&#237;do, pero mi saludo y mi bendici&#243;n&#8230; van contigo.    &#160;  Juan G&#225;mez         &#160;  </description>
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Y &eacute;ste no es, por tanto, un homenaje an&oacute;nimo. Va sobre mi persona, mujer y madre, nacida y criada bajo el sol, bajo el agua y el aire que alimenta nuestros campos. </p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal">Y no estoy sola. Yo camino de la mano de todas las mujeres del campo andaluz; no oigo sus voces, pero escucho los rumores de sus almas. Yo llevo, a cuestas, los silencios m&aacute;s ruidosos del siglo XX. El fr&iacute;o, el hambre, la guerra, la enfermedad, la ignorancia y la desgracia secaron mis o&iacute;dos. El murmullo de la vida se qued&oacute; atrapado en mi cabeza.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Las desgracias, que nunca vienen solas, escoltan mi soledad en las Cabreras, adornando mis d&iacute;as de sudor y risas, d&iacute;as de silencios rotos por el llanto de mis hijos.</p>  <p class="MsoNormal">Yo he visto crecer el romero y las esparteras, tapizando de blanco y lila las lomas de los Retamales. He visto pasar el tiempo y tambi&eacute;n lo he visto detenerse. He visto la miseria adherida a las paredes de las casas&hellip; Una miseria eterna, quieta, parada, sin querer abandonarnos.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo nac&iacute; en el seno de una familia pobre, pero m&aacute;s que pobre, lo que parec&iacute;a es que estaba bajo el signo de una mala estrella; estaba abocada a la desdicha. Al menos, eso es lo que creo. &Eacute;ramos tres hermanos vivos (uno hab&iacute;a nacido muerto) y mi madre esperaba otro, el cuarto.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal">-As&iacute; ser&iacute;amos dos parejitas, de machos y hembras. Vuestra madre hubiera estado muy orgullosa de vosotros, pero &iexcl;Qu&eacute; le vamos a hacer! La pobre se nos fue. </p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Eran siempre las palabras de mi padre en las ma&ntilde;anas de invierno, mientras lloraba, d&aacute;ndole la vuelta a las migas en la sart&eacute;n, junto a la chimenea. Nunca pudo superar la p&eacute;rdida de su mujer. Y es que el d&iacute;a que mi hermano, el menor, vino a este mundo, a mi madre, la luz de la vida se le apag&oacute;, y ya no pudo quedarse con nosotros. Por eso yo no la conoc&iacute;. No s&eacute; c&oacute;mo era mi madre, pero s&iacute; s&eacute; que era una gran persona.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>A m&iacute; me lo contaba mi hermano mayor, aunque a &eacute;l no le dejaron verla. Hab&iacute;a sido por Noche Vieja, en un a&ntilde;o de nieves que se tornar&iacute;a rojo, de sangre, en el 36. Por Navidad, nuestra madre se hab&iacute;a puesto de parto y el ni&ntilde;o hab&iacute;a nacido bien, pero ella no dejaba de sangrar. Entonces viv&iacute;amos en la Fuente El Ca&ntilde;o, en el pueblo Viejo. Mi padre y un vecino bajaron andando a Izn&aacute;jar, a buscar al m&eacute;dico, pero cuando llegaron no pudieron hacer nada. Ya la vida se le hab&iacute;a escapado.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>He intentado criar a mis hijos como me criaron a m&iacute;, queri&eacute;ndolos, sin esperar su respuesta. Siempre les he hablado y les he dicho las cosas una y mil veces, con la duda de si me hab&iacute;an o&iacute;do, y se lo sigo repitiendo, hasta que me hagan caso. Ellos han crecido como hijos del silencio, sin poder decirme lo que pensaban, aislados, solos y callados, en lo alto de las Cabreras. Con una madre sorda, que no hablaba con los desconocidos, porque no los entend&iacute;a o porque desconfiaba de sus intenciones. Ellos arrastran mis dudas y mis silencios, ellos se reparten mis angustias y mis miedos. Ellos llevan el olor de la albahaca y de los jaramagos en sus bolsillos, llevan en sus ojos el color de la tierra y en sus labios, la luz de la sonrisa.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo me refugio en sus besos y en sus caricias; en el olor de sus cuerpos, que han ido creciendo con el tiempo. Yo me refugio en sus llegadas y en sus despedidas. Los tres han tenido que emigrar, para buscarse la vida, lejos de la tierra que les vio nacer. Pero vuelven, ellos siempre vuelven.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Te haces vieja y las sombras del silencio emergen, de la tinaja del tiempo, hiri&eacute;ndote en tu soledad. Empieza a no quedarte gente con la que contar: tus compa&ntilde;eros de viaje han muerto o est&aacute;n peor que t&uacute; y la vida se te empieza a poner cuesta arriba&hellip; Casi como cuando era chica; solo que ahora ya no espero nada. S&oacute;lo espero la visita de mis hijos o mis nietos, la espero y la temo. Porque no s&eacute; qu&eacute; es peor, si la espera y las ganas de verlos, o despedirlos cuando se van.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo no s&eacute; llorar; la vida me sec&oacute; las l&aacute;grimas. Pero me duele aqu&iacute; dentro, en el estern&oacute;n. Por eso s&eacute; cuando me importan las cosas, por una angustia que no me deja llorar ni tampoco respirar.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me cas&eacute; tarde, quiz&aacute;s porque a los j&oacute;venes de mi edad les diera reparo echarse una novia sorda. Me fui a vivir, con el que ser&iacute;a mi marido, una espl&eacute;ndida noche de luna en Noviembre. Me hab&iacute;a puesto de acuerdo con &eacute;l y me escap&eacute; de mi casa&hellip; Quiz&aacute;s haya sido &eacute;ste mi &uacute;nico viaje hacia los desconocido; aunque yo s&iacute; sab&iacute;a lo que quer&iacute;a.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Creo en la Virgen de la Piedad, porque creer me da fuerzas para seguir y porque a ella le puedo hablar desde dentro. Durante toda mi vida he venido andando, descalza, p&aacute; alumbrarle. Ahora ya no puedo; ahora enciendo mi vela en las Cabreras, p&aacute; que vea el camino en su recorrido. Pero yo le sigo hablando, desde mi silencio, porque no necesito saber lo que me responde.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando pienso en mis primeros a&ntilde;os, siempre me veo andando, detr&aacute;s de mi padre. &Eacute;l iba con la cabeza agachada, mirando al suelo, como si fuera enterrando lamentos&hellip; A nosotros nos cri&oacute; mi padre; por lo menos durante los primeros a&ntilde;os. Despu&eacute;s se junt&oacute; con la Chacha, una mujer soltera y algo m&aacute;s joven que &eacute;l; pero no tuvieron hijos. Ella, nuestra madrastra, nos educ&oacute; como hombres y mujeres: nos ense&ntilde;&oacute; a llevar una casa y a salir al frente de nuestras responsabilidades. Pero no pod&iacute;a darnos cari&ntilde;o, porque no lo sent&iacute;a. El amor, la ternura con la que los padres deben tratar a los hijos, nos la dio nuestro padre. &Eacute;l nos ense&ntilde;&oacute;, con el ejemplo, que en la vida, a veces tienes que quitarte un bocado tuyo, para d&aacute;rselo al que tienes al lado. Al principio, &eacute;l se iba a trabajar al campo y nosotros nos qued&aacute;bamos en la casa solos, hasta que pudimos andar y acompa&ntilde;arlo.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No s&eacute; cu&aacute;ndo nac&iacute;, me apuntaron en el registro como melliza de mi hermana, que es dos a&ntilde;os menor. Y tampoco s&eacute; si a ella la pusieron en la fecha en que naci&oacute; o cuando pudieron ir al pueblo. La gente dice que yo nac&iacute; por julio, porque mi madre estaba abaleando en la era de los Coloreales, cuando se puso de parto. Por eso, en el mes de julio digo que cumplo a&ntilde;os.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La gente piensa que soy tontilla. Pero no es as&iacute;, que sea sorda no quiere decir que sea tonta. Aprend&iacute; las cuatro reglas y a leer y a escribir mirando, sin ir al colegio, cuando casi nadie sab&iacute;a leer. Pero claro que, entonces, yo no era sorda.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La sordera me vino despu&eacute;s, por las calenturas del tifus. La fiebre se me meti&oacute; en la cabeza, sec&aacute;ndome los o&iacute;dos y dej&aacute;ndome sin pelo. El m&eacute;dico pens&oacute; que no sobrevivir&iacute;a, pero aqu&iacute; estoy. Lo peor de haber vivido antes es que entonces nadie te dec&iacute;a nada. A m&iacute; me da rabia saber hoy cosas que antes ignoraba; simplemente porque nadie te las dec&iacute;a. Bueno y si las dec&iacute;a, a lo mejor era yo, que no me enteraba.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo aprend&iacute; a bordar viendo las cosas que ya estaban echas, &ldquo;sacando yo misma la muestra&rdquo;. Tambi&eacute;n hac&iacute;a obra con m&iacute; padre, y arregl&aacute;bamos cosas con esparto, pleita o lona. Hac&iacute;amos sillas con los palos m&aacute;s derechos de la tala y las forr&aacute;bamos con enea o pita (entonces hab&iacute;a piteros en la Sierra); ech&aacute;bamos astiles a los aperos y remend&aacute;bamos serones o aparejos.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me hubiese gustado nacer en estos tiempos, porque hay muchas cosas para aprender y a m&iacute; me gusta seguir aprendiendo. Mi padre no sab&iacute;a estar parado, y yo tampoco. Cuando llegu&eacute; al Algarrobo me toc&oacute; hacer de peluquera para el vecindario y tambi&eacute;n era yo la que pon&iacute;a las inyecciones; la gente no se atrev&iacute;a, pero yo s&iacute;, yo le met&iacute;a mano a todo.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La vida en el campo, durante mucho tiempo, ha sido miserable. &Uacute;ltimamente ha habido unos a&ntilde;os mejores (por algunas comodidades) pero otra vez empieza a torcerse. Entonces no ten&iacute;amos de nada y ahora empezamos a perder lo poquito que hab&iacute;amos conseguido. Las gentes no aprenden a conservar y a mirar por lo que se tiene. En la vida hay que empezar a partir de algo, no destrozando lo que hay y queriendo partir de cero. </p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Nuestra vida ha sido siempre trabajar y comer. Bueno y dormir, cuando pod&iacute;as; porque a veces, ni eso. Durante unos a&ntilde;os, los primeros de casada, mi marido emigr&oacute; a los Pirineos y yo me qued&eacute; sola en el campo. Primero con un ni&ntilde;o, despu&eacute;s con dos y, la &uacute;ltima vez, ya con los tres. Hab&iacute;a que hacerse cargo de los animales, de la siega, de la era&hellip; En &eacute;pocas como aquella es cuando se pone a prueba a las personas. Y a sus vecinos; sola o solo no eres nadie, te hacen falta los vecinos, la gente que te rodea. A m&iacute; me han ayudado siempre, a pesar de que yo no me f&iacute;e de los otros.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando vives aislado, lejos de la civilizaci&oacute;n, la familia cobra una especial importancia: es lo que da sentido a tu vida cada madrugada. Es lo que te da fuerzas para levantarte y orde&ntilde;ar las cabras o encender la candela, si es invierno. Yo no entiendo los problemas que hoy en d&iacute;a parecen tener los hombres y mujeres. Hemos nacido para vivir juntos, para entendernos y para aguantarnos los unos a las otras y viceversa. El campo es duro, pero te hace sabio y prudente; aqu&iacute; el que no trabaja no come y cada uno tiene su trabajo.<span>&nbsp; </span>Lo mejor es que cado uno sepa lo que tiene que hacer; el trabajo no entiende de g&eacute;nero. En la vida hay que echarse obligaciones y llevarlas a cabo. No podemos pretender que otra persona haga lo que yo no quiero hacer.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Los tiempos de modernidad han sido injustos con el hombre y la mujer andaluces: han supuesto que todos &eacute;ramos terratenientes y nos han dejado de la mano de Dios. El pueblo que se olvida de su agricultura, y de la tierra, es un pueblo sin futuro, perdido, expuesto al capricho de los vientos, de las modas y de las tendencias. Nosotros hemos llevado una forma de vida muy pobre, con mucha escasez, pero digna y orgullosa. No le debemos nada a nadie, aunque tengamos que dar las gracias a todo el que nos rodea.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Algunos y algunas estamos vivos porque ten&iacute;amos d&iacute;as en los que vivir. La vida te va seleccionando, como si quisiera que s&oacute;lo qued&aacute;semos unos pocos. Estar vivo ya es, en s&iacute;, un motivo de alegr&iacute;a. Nosotros nos hemos criado en &ldquo;el culo del mundo&rdquo;; donde nadie iba par saber c&oacute;mo est&aacute;bamos. Pero en lugar de quejarnos, hemos transformado la tierra y hemos criado a nuestros hijos. La tierra te condena y te salva al mismo tiempo, porque si la trabajas te da de comer. Hoy en d&iacute;a parece que el &eacute;xito es vivir sin trabajar. No lo entiendo. Si no trabajamos, &iquest;para qu&eacute; estamos en esta vida?</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Casi toda la vida he tenido que juntar las noches con los d&iacute;as, necesarios e insuficientes: lavando en la fuente, bajo el sol del verano, cosiendo de noche, bajo la luz del candil. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se nos sec&oacute; la fuente -como a m&iacute; el o&iacute;do- y entonces la vida fue a peor. Ya no hab&iacute;a tiempo para el descanso, en la madrugada y al medio d&iacute;a, hab&iacute;a que salir a buscar agua&hellip; La vida no es f&aacute;cil, pero hay que querer vivir.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me ha gustado que mis hijos hayan sido capaces de labrarse un futuro, por s&iacute; mismos. En la vida, al menos como yo la he conocido, el dinero s&oacute;lo es necesario cuando te hace falta; en las dem&aacute;s ocasiones no sirve para nada y puede que hasta te estorbe. Lo importante de las personas (y creo que mis hijos lo tienen) es que tengan sentimientos nobles y que se respeten a s&iacute; mismos. As&iacute; podr&aacute;n vivir con honestidad y la conciencia tranquila, que ya es bastante.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En mi cabeza reposa el canto de las chicharras. Siempre las oigo y siempre las tengo dentro; unas veces de fondo, a lo lejos, otras como si estuviesen posadas en mi cabeza.</p>  <p class="MsoNormal">-Es un ruido que tu cerebro atrap&oacute; en la infancia, antes de perder el o&iacute;do.</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Es lo que dice mi hijo mayor, pero yo no lo s&eacute;. Para m&iacute; es una condena: soy sorda y sin embargo, tengo que escuchar, eternamente, el canto de las chicharras.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Hace algunos a&ntilde;os que llevo un aud&iacute;fono, pero los chasquidos me marean. Puedo escuchar a uno, si no grita, pero para la calle y la multitud no sirve. As&iacute; que en los caminos, lo apago para no caerme.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo nunca he viajado, quiz&aacute;s porque no pod&iacute;a preguntar por el camino que deb&iacute;a seguir. Mis caminos son los de las laderas y los del r&iacute;o, los de los olivos y los de las cabras. Mis caminos son aquellos que no hacen preguntas, porque van desde la haza a la casa. Mis caminos, como el paseo de los perros, me llevan a donde siempre puedo volver. No s&eacute; andar hacia lo desconocido, quiz&aacute;s porque piense que es malo, quiz&aacute;s porque no s&eacute; lo que cuentan de &eacute;l.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Si un d&iacute;a me cruzo, contigo, por los caminos y al hablarme t&uacute;, yo te sonr&iacute;o, no pienses mal. Es que no te he o&iacute;do, pero mi saludo y mi bendici&oacute;n&hellip; van contigo.</p>    <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal">Juan G&aacute;mez</p>  <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">&nbsp;</td></tr></tbody></table></div><p style="text-align: right" class="MsoNormal" align="right"><span style="font-size: 14pt"><br /></span></p>  ]]></content:encoded>
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			<title>La LOUA, los ayuntamientos y el pobre campesino andaluz</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2009/04/04/la-loua-los-ayuntamientos-y-el-pobre-cam/</link>
			<pubDate>Sat, 04 Apr 2009 14:29:55 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">61453@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>    La LOUA, los ayuntamientos y el pobre campesino andaluz.  &#160;            T          odo empez&#243; en la segunda mitad, casi a finales del siglo XX. Primero, fue un &#233;xodo de las zonas rurales, motivado por las &#237;nfimas condiciones de vida y la gran penuria econ&#243;mica, tradicional, del campo andaluz. Multitud de campesinos y campesinas, labriegos en su mayor&#237;a, jornaleros y peque&#241;os agricultores y ganaderos, abandonan las pr&#225;cticas de subsistencia y se trasladan a la ciudad, emple&#225;ndose en otros sectores econ&#243;micos: hosteler&#237;a, construcci&#243;n, transportes o servicios p&#250;blicos. Atr&#225;s quedaron, en semiabandono, sus verdes colinas y su blanca casa; las tierras que araba en el oto&#241;o y escardaba en primavera, las paredes que encalaba en el verano.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Despu&#233;s vendr&#237;an el capricho inmobiliario y el snobismo de las clases pudientes, sembrando los campos andaluces de macro complejos tur&#237;sticos e instalaciones varias, de urbanizaciones, de chal&#233;s y otras infraestructuras; todo ello al amparo del boom de la construcci&#243;n y del turismo de ocio y disfrute. Todo era v&#225;lido, para pol&#237;ticos y gobernantes, con tal de generar ingresos y ganancias.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En el primer caso, el campesino originario tuvo que abandonar su h&#225;bitat para poder sobrevivir; en el segundo, se tiene que quedar a contemplar c&#243;mo otros disfrutaban lo que &#233;l y sus ancestros hab&#237;an construido y no hab&#237;an podido transformar.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Durante este tiempo, la situaci&#243;n econ&#243;mica y administrativa lo permite todo, hasta los &#225;vidos compradores, nacionales y extranjeros, de casas en ruinas (bastaba con una vieja escritura, lo dem&#225;s era cosa de certificados y solicitudes al registro, que ya se legalizar&#237;an las propiedades). Muchos campesinos, acuciados por la edad y la soledad venden, pero aquellos j&#243;venes que emigraron, NO. &#8220;Por si alg&#250;n d&#237;a te hiciera falta (seg&#250;n las palabras de su viejos padres, ya fallecidos), porque aqu&#237; nos hemos criado nosotros, y tus abuelos y los m&#237;os. Un par de fanegas es poca tierra, pero labr&#225;ndola d&#225; para comer&#8221; (1 fanega = 5000-6000 m cuadrados).  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Pero atr&#225;s quedaba su peque&#241;a parcela dividida en recintos; &#233;l viv&#237;a ajeno a todo, teniendo que acudir al puesto de trabajo todos los d&#237;as, engullido por la vor&#225;gine consumista del siglo XXI: ganar lo bastante para poder pagar; no para invertir o ahorrar. Pero todo en esta vida termina y un buen d&#237;a, su trabajo y el modo de vida, que le hab&#237;an vendido desde la modernidad, se le viene abajo.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Entonces repara en la casa donde se cri&#243;: aquella casita hoy desconchada, de piedras, de ca&#241;as y de barro, la que no quiso vender. All&#237; est&#225;n los olivos, el peque&#241;o huerto sin agua y los viejos corrales de las cabras y los gallineros&#8230; &#191;Podr&#237;a retomar su vida? A lo mejor s&#237;, pero quiz&#225;s no.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En primer lugar, no tiene electricidad. La energ&#237;a fotovoltaica (solar), si intenta ponerla &#233;l/ella solo/a, es inaccesible por sus propios medios. Deber&#225; tra&#233;rsela de la red de abastecimiento convencional y para ello, tendr&#225; que juntarse con varios vecinos, pues s&#243;lo as&#237; es posible. Por la zona, tradicionalmente olvidada no pasa l&#237;nea de Alta Tensi&#243;n (transporte), por lo que deber&#225;n ellos acometer proyecto, ya que es necesario un transformador del que parte la l&#237;nea de Baja Tensi&#243;n (consumo). Es aqu&#237; donde interviene Medio Ambiente y la LOUA, tan calladitos durante a&#241;os, quiz&#225;s porque conven&#237;a dejar hacer. Resulta que la construcci&#243;n de una l&#237;nea AT es una actuaci&#243;n en suelo No Urbanizable y requiere una gran cantidad de especificaciones, entre ellas, la redacci&#243;n de un Plan de Actuaci&#243;n Especial, que conlleva una fiscalidad exagerada, adem&#225;s de otros tr&#225;mites. Resulta ahora que la LOUA se ha creado cuando ya el da&#241;o en las zonas rurales est&#225; hecho; ahora, el pobre campesino, ajeno a los vaivenes inmobiliarios, no puede llevar la electricidad a su antigua casa. Entre otras cosas, am&#233;n de los rocambolescos tr&#225;mites administrativos que desconoce, porque no tiene dinero.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En segundo lugar, y es aqu&#237; donde entran en liza el ayuntamiento, debe obtener licencia municipal. Ahora le toca a los ayuntamientos: durante d&#233;cadas se han olvidado del vecindario (evidentemente se han olvidado de los vecinos, no de cobrar el IBI); sin embargo, ante la posibilidad de recaudar impuestos por otorgar licencia (11% por ley si no se ha regulado nada al respecto), los ayuntamiento abrir&#225;n los ojos y las exhaustas arcas, queriendo exprimir al campesino, en lugar de ayudarle. Los ayuntamientos, endiosados al calor del dinero, se han vuelto insensibles: no han hecho carriles, no han puesto agua, no hay tel&#233;fono, no ha habido transporte escolar, no han hecho NADA, pero ahora s&#237; pretenden cobrar.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Y en tercer lugar, pues no queda aqu&#237; la cosa, es de suponer que cumple los requisitos: vivienda con m&#225;s de 50 a&#241;os de antig&#252;edad y vinculada a la explotaci&#243;n agr&#237;cola, garantizar que no se produzcan nuevos asentamientos&#8230; dicha certificaci&#243;n deber&#225; realizarla un t&#233;cnico. M&#225;s gastos.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; A todo esto, la l&#237;nea hay que entreg&#225;rsela a sevillana-Endesa&#8230;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160; &#191;Son estos los objetivos del Desarrollo Rural Andaluz? &#191;Pretend&#237;a la LOUA aplastar a los campesinos andaluces o frenar el boom inmobiliario? &#191;D&#243;nde est&#225;n los servicios municipales b&#225;sicos? &#191;Podr&#225; el pobre campesino criar cabras o llevar sus hijos a la escuela? &#191;Podr&#225; vivir, el pobre campesino, en este mundo?  &#160;  Juan G&#225;mez Cobo  AVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;.  </description>
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Primero, fue un &eacute;xodo de las zonas rurales, motivado por las &iacute;nfimas condiciones de vida y la gran penuria econ&oacute;mica, tradicional, del campo andaluz. Multitud de campesinos y campesinas, labriegos en su mayor&iacute;a, jornaleros y peque&ntilde;os agricultores y ganaderos, abandonan las pr&aacute;cticas de subsistencia y se trasladan a la ciudad, emple&aacute;ndose en otros sectores econ&oacute;micos: hosteler&iacute;a, construcci&oacute;n, transportes o servicios p&uacute;blicos. Atr&aacute;s quedaron, en semiabandono, sus verdes colinas y su blanca casa; las tierras que araba en el oto&ntilde;o y escardaba en primavera, las paredes que encalaba en el verano.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Despu&eacute;s vendr&iacute;an el capricho inmobiliario y el snobismo de las clases pudientes, sembrando los campos andaluces de macro complejos tur&iacute;sticos e instalaciones varias, de urbanizaciones, de chal&eacute;s y otras infraestructuras; todo ello al amparo del boom de la construcci&oacute;n y del turismo de ocio y disfrute. Todo era v&aacute;lido, para pol&iacute;ticos y gobernantes, con tal de generar ingresos y ganancias.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En el primer caso, el campesino originario tuvo que abandonar su h&aacute;bitat para poder sobrevivir; en el segundo, se tiene que quedar a contemplar c&oacute;mo otros disfrutaban lo que &eacute;l y sus ancestros hab&iacute;an construido y no hab&iacute;an podido transformar.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Durante este tiempo, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y administrativa lo permite todo, hasta los &aacute;vidos compradores, nacionales y extranjeros, de casas en ruinas (bastaba con una vieja escritura, lo dem&aacute;s era cosa de certificados y solicitudes al registro, que ya se legalizar&iacute;an las propiedades). Muchos campesinos, acuciados por la edad y la soledad venden, pero aquellos j&oacute;venes que emigraron, NO. <em>&ldquo;Por si alg&uacute;n d&iacute;a te hiciera falta (</em>seg&uacute;n las palabras de su viejos padres, ya fallecidos<em>), porque aqu&iacute; nos hemos criado nosotros, y tus abuelos y los m&iacute;os. Un par de fanegas es poca tierra, pero labr&aacute;ndola d&aacute; para comer&rdquo;</em> (1 fanega = 5000-6000 m cuadrados).</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pero atr&aacute;s quedaba su peque&ntilde;a parcela dividida en recintos; &eacute;l viv&iacute;a ajeno a todo, teniendo que acudir al puesto de trabajo todos los d&iacute;as, engullido por la vor&aacute;gine consumista del siglo XXI: ganar lo bastante para poder pagar; no para invertir o ahorrar. Pero todo en esta vida termina y un buen d&iacute;a, su trabajo y el modo de vida, que le hab&iacute;an vendido desde la modernidad, se le viene abajo.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Entonces repara en la casa donde se cri&oacute;: aquella casita hoy desconchada, de piedras, de ca&ntilde;as y de barro, la que no quiso vender. All&iacute; est&aacute;n los olivos, el peque&ntilde;o huerto sin agua y los viejos corrales de las cabras y los gallineros&hellip; &iquest;Podr&iacute;a retomar su vida? A lo mejor s&iacute;, pero quiz&aacute;s no.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->En primer lugar, no tiene electricidad. La energ&iacute;a fotovoltaica (solar), si intenta ponerla &eacute;l/ella solo/a, es inaccesible por sus propios medios. Deber&aacute; tra&eacute;rsela de la red de abastecimiento convencional y para ello, tendr&aacute; que juntarse con varios vecinos, pues s&oacute;lo as&iacute; es posible. Por la zona, tradicionalmente olvidada no pasa l&iacute;nea de Alta Tensi&oacute;n (transporte), por lo que deber&aacute;n ellos acometer proyecto, ya que es necesario un transformador del que parte la l&iacute;nea de Baja Tensi&oacute;n (consumo). Es aqu&iacute; donde interviene Medio Ambiente y la LOUA, tan calladitos durante a&ntilde;os, quiz&aacute;s porque conven&iacute;a dejar hacer. Resulta que la construcci&oacute;n de una l&iacute;nea AT es una actuaci&oacute;n en suelo No Urbanizable y requiere una gran cantidad de especificaciones, entre ellas, la redacci&oacute;n de un Plan de Actuaci&oacute;n Especial, que conlleva una fiscalidad exagerada, adem&aacute;s de otros tr&aacute;mites. Resulta ahora que la LOUA se ha creado cuando ya el da&ntilde;o en las zonas rurales est&aacute; hecho; ahora, el pobre campesino, ajeno a los vaivenes inmobiliarios, no puede llevar la electricidad a su antigua casa. Entre otras cosas, am&eacute;n de los rocambolescos tr&aacute;mites administrativos que desconoce, porque no tiene dinero.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->En segundo lugar, y es aqu&iacute; donde entran en liza el ayuntamiento, debe obtener licencia municipal. Ahora le toca a los ayuntamientos: durante d&eacute;cadas se han olvidado del vecindario (evidentemente se han olvidado de los vecinos, no de cobrar el IBI); sin embargo, ante la posibilidad de recaudar impuestos por otorgar licencia (11% por ley si no se ha regulado nada al respecto), los ayuntamiento abrir&aacute;n los ojos y las exhaustas arcas, queriendo exprimir al campesino, en lugar de ayudarle. Los ayuntamientos, endiosados al calor del dinero, se han vuelto insensibles: no han hecho carriles, no han puesto agua, no hay tel&eacute;fono, no ha habido transporte escolar, no han hecho NADA, pero ahora s&iacute; pretenden cobrar.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->Y en tercer lugar, pues no queda aqu&iacute; la cosa, es de suponer que cumple los requisitos: vivienda con m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de antig&uuml;edad y vinculada a la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola, garantizar que no se produzcan nuevos asentamientos&hellip; dicha certificaci&oacute;n deber&aacute; realizarla un t&eacute;cnico. M&aacute;s gastos.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->A todo esto, la l&iacute;nea hay que entreg&aacute;rsela a sevillana-Endesa&hellip;</p>  <p style="margin-left: 18pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&iquest;Son estos los objetivos del Desarrollo Rural Andaluz? &iquest;Pretend&iacute;a la LOUA aplastar a los campesinos andaluces o frenar el boom inmobiliario? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los servicios municipales b&aacute;sicos? &iquest;Podr&aacute; el pobre campesino criar cabras o llevar sus hijos a la escuela? &iquest;Podr&aacute; vivir, el pobre campesino, en este mundo?</p>  <p style="margin-left: 18pt" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="margin-left: 18pt" class="MsoNormal">Juan G&aacute;mez Cobo</p>  <p style="margin-left: 18pt" class="MsoNormal">AVV &ldquo;La Fuente de Barranco&rdquo;.</p>  ]]></content:encoded>
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			<title>El Gran Enga&#241;o</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2008/12/13/el-gran-engano/</link>
			<pubDate>Sat, 13 Dec 2008 19:23:58 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">58104@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>    No cabe duda de que la situaci&#243;n social, familiar y personal en los tiempos actuales, es de crisis; de p&#233;rdida o al menos de cuestionamiento, de unos valores que parec&#237;an habernos servido hasta fecha. Esta crisis coyuntural, esta desorientaci&#243;n, se ve agudizada por una percepci&#243;n -y esto es m&#225;s preocupante- de necesidad. Al desmoronamiento empresarial, a la incautaci&#243;n de bienes, a la p&#233;rdida de propiedades, sobreviene la ausencia de recursos, la aparici&#243;n de necesidades no satisfechas y&#8230; el hambre.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Algunos han llegado a decir que el sistema capitalista se nos cae. Pero no es s&#243;lo el sistema capitalista el que se tambalea; amenazan con ca&#233;rsenos todos los sistemas actuales, la mayor&#237;a de ellos montados sobre la actividad econ&#243;mica (enti&#233;ndase mercantil y financiera). &#191;Qu&#233; es lo que falla en las bases que sustentas las distintas sociedades actuales? Una cuesti&#243;n muy clara (no simple), todas persiguen vivir a costa del beneficio obtenido a partir del trabajo de otros. Es normal que, tarde o temprano, entre en crisis.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Es algo as&#237; como si la econom&#237;a, entendida como poder o instrumento, se hubiese instalado en los distintos gobiernos. Bien es sabido que la econom&#237;a, en s&#237;, no es riqueza, sino m&#225;s bien el uso que hacemos de los bienes o producciones. Las sociedades y los estados de finales del siglo XX y comienzos del XXI, han dejado que la econom&#237;a gobierne la tierra (en la casi totalidad de sus partes); y si la econom&#237;a es negociar con la producci&#243;n de otro&#8230; &#191;Qui&#233;n, o quienes, producen en este mundo?  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Si pensamos en una sociedad piramidal (la nuestra, pese a que nuestros gobernantes se empe&#241;an en decir lo contrario, lo es). Las fuerzas productivas no son los empresarios, ni las sociedades mercantiles, ni los t&#233;cnicos, ni sus jefes, ni las empresas creadas a partir de subvenciones cuyo fin &#250;ltimo es realizar un servicio y no una producci&#243;n. Si me apuran, fuerza productiva, en nuestro pa&#237;s, hay muy poca; si exceptuamos aquella que se dedica a la producci&#243;n de materias primas. La sociedad actual, cosmopolita, desraizada y consumista, se ha construido sobre un error: se han olvidado de la agricultura, de la tierra y de la propiedad de la misma.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Consecuencia de lo anterior, tenemos un sistema social basado en la econom&#237;a y una econom&#237;a que se ha olvidado de la tierra. La clase pol&#237;tica no se ha viciado, como se dice por ah&#237;e; se ha mercantilizado. La tierra no es s&#243;lo el lugar donde vivimos, sino que tambi&#233;n es el ente o cuerpo del que vivimos. &#191;Qu&#233; ocurre entonces? Ocurre que la ingente masa de ciudadan&#237;a an&#243;nima, no sabe hacia d&#243;nde camina y no es consciente de su poder fagocitante, destructivo de bienes y servicios, consumidor de una sustancia llamada tierra, que no da para todos (y no da para todos en el momento en que unos pretenden vivir a costa de otros).  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Contaba mi abuelo, que era una persona muy reposada y de pensamientos muy simples, que un hermano suyo hab&#237;a construido una casa a la que todos los a&#241;os ten&#237;a que arreglarle el tejado, pues le aparec&#237;an fisuras por las que le entraba agua cuando llov&#237;a. As&#237; un a&#241;o tras otro y todo cuanto ganaba lo empleaba en pagar alba&#241;iles para que le arreglasen el tejado. Sin embargo, el agua segu&#237;a entrando, pues segu&#237;an apareciendo grietas. Un mal a&#241;o, que no hab&#237;a conseguido ahorrar dinero para contratar alba&#241;iles, se lamentaba de su suerte mirando la casa y pensando en lo desgraciado que era, pues aquel invierno se mojar&#237;a y la vigas se podrir&#237;an, temiendo que la casa se cayese&#8230; Entonces record&#243; las advertencias que le hab&#237;an hecho los m&#225;s viejos del lugar, el a&#241;o en que se estaba construyendo la casa: &#8220;No la hagas ah&#237;, que el terreno es movedizo, y aparecen hundideros&#8221;. Y empez&#243; a entender que el problema no era el tejado, sino los cimientos y el terreno sobre el que estaba hecha la casa.   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo no soy tan sabio como mi abuelo, pero me gustar&#237;a decirle a nuestro gobierno que a ver si intenta arreglar la financiaci&#243;n y la econom&#237;a virtual de las empresas y se olvida de la tierra, de la agricultura, de las f&#225;bricas y de los trabajadores. Evidentemente, el tejado es un problema, pero a lo mejor, querer parchearlo, no es la soluci&#243;n.Ideal. Tribuna. Edici&#243;n impresa (13/12/08)   </description>
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Esta crisis coyuntural, esta desorientaci&oacute;n, se ve agudizada por una percepci&oacute;n -y esto es m&aacute;s preocupante- de necesidad. Al desmoronamiento empresarial, a la incautaci&oacute;n de bienes, a la p&eacute;rdida de propiedades, sobreviene la ausencia de recursos, la aparici&oacute;n de necesidades no satisfechas y&hellip; el hambre.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Algunos han llegado a decir que el sistema capitalista se nos cae. Pero no es s&oacute;lo el sistema capitalista el que se tambalea; amenazan con ca&eacute;rsenos todos los sistemas actuales, la mayor&iacute;a de ellos montados sobre la actividad econ&oacute;mica (enti&eacute;ndase mercantil y financiera). &iquest;Qu&eacute; es lo que falla en las bases que sustentas las distintas sociedades actuales? Una cuesti&oacute;n muy clara (no simple), todas persiguen vivir a costa del beneficio obtenido a partir del trabajo de otros. Es normal que, tarde o temprano, entre en crisis.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Es algo as&iacute; como si la econom&iacute;a, entendida como poder o instrumento, se hubiese instalado en los distintos gobiernos. Bien es sabido que la econom&iacute;a, en s&iacute;, no es riqueza, sino m&aacute;s bien el uso que hacemos de los bienes o producciones. Las sociedades y los estados de finales del siglo XX y comienzos del XXI, han dejado que la econom&iacute;a gobierne la tierra (en la casi totalidad de sus partes); y si la econom&iacute;a es negociar con la producci&oacute;n de otro&hellip; &iquest;Qui&eacute;n, o quienes, producen en este mundo?</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Si pensamos en una sociedad piramidal (la nuestra, pese a que nuestros gobernantes se empe&ntilde;an en decir lo contrario, lo es). Las fuerzas productivas no son los empresarios, ni las sociedades mercantiles, ni los t&eacute;cnicos, ni sus jefes, ni las empresas creadas a partir de subvenciones cuyo fin &uacute;ltimo es realizar un servicio y no una producci&oacute;n. Si me apuran, fuerza productiva, en nuestro pa&iacute;s, hay muy poca; si exceptuamos aquella que se dedica a la producci&oacute;n de materias primas. La sociedad actual, cosmopolita, desraizada y consumista, se ha construido sobre un error: se han olvidado de la agricultura, de la tierra y de la propiedad de la misma.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Consecuencia de lo anterior, tenemos un sistema social basado en la econom&iacute;a y una econom&iacute;a que se ha olvidado de la tierra. La clase pol&iacute;tica no se ha viciado, como se dice por ah&iacute;e; <strong>se ha mercantilizado</strong>. La tierra no es s&oacute;lo el lugar donde vivimos, sino que tambi&eacute;n es el ente o cuerpo del que vivimos. &iquest;Qu&eacute; ocurre entonces? Ocurre que la ingente masa de ciudadan&iacute;a an&oacute;nima, no sabe hacia d&oacute;nde camina y no es consciente de su poder fagocitante, destructivo de bienes y servicios, consumidor de una sustancia llamada tierra, que no da para todos (y no da para todos en el momento en que unos pretenden vivir a costa de otros).</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Contaba mi abuelo, que era una persona muy reposada y de pensamientos muy simples, que un hermano suyo hab&iacute;a construido una casa a la que todos los a&ntilde;os ten&iacute;a que arreglarle el tejado, pues le aparec&iacute;an fisuras por las que le entraba agua cuando llov&iacute;a. As&iacute; un a&ntilde;o tras otro y todo cuanto ganaba lo empleaba en pagar alba&ntilde;iles para que le arreglasen el tejado. Sin embargo, el agua segu&iacute;a entrando, pues segu&iacute;an apareciendo grietas. Un mal a&ntilde;o, que no hab&iacute;a conseguido ahorrar dinero para contratar alba&ntilde;iles, se lamentaba de su suerte mirando la casa y pensando en lo desgraciado que era, pues aquel invierno se mojar&iacute;a y la vigas se podrir&iacute;an, temiendo que la casa se cayese&hellip; Entonces record&oacute; las advertencias que le hab&iacute;an hecho los m&aacute;s viejos del lugar, el a&ntilde;o en que se estaba construyendo la casa: &ldquo;No la hagas ah&iacute;, que el terreno es movedizo, y aparecen hundideros&rdquo;. Y empez&oacute; a entender que el problema no era el tejado, sino los cimientos y el terreno sobre el que estaba hecha la casa. </p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo no soy tan sabio como mi abuelo, pero me gustar&iacute;a decirle a nuestro gobierno que a ver si intenta arreglar la financiaci&oacute;n y la econom&iacute;a virtual de las empresas y se olvida de la tierra, de la agricultura, de las f&aacute;bricas y de los trabajadores. Evidentemente, el tejado es un problema, pero a lo mejor, querer parchearlo, no es la soluci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify" class="MsoNormal">Ideal. Tribuna. Edici&oacute;n impresa (13/12/08) </p>  ]]></content:encoded>
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			<title>El honor de los camperos</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2008/06/21/el-honor-de-los-camperos/</link>
			<pubDate>Sat, 21 Jun 2008 20:00:32 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">52649@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>El Honor De Los Camperos.Andaluc&#237;a y su campo; el campo de Andaluc&#237;a. Ese campo tan tra&#237;do y tan llevado en el discurso y sin embargo tan olvidado en la pr&#225;ctica pol&#237;tica de nuestros d&#237;as.	La agricultura y la ganader&#237;a, son las actividades humanas que nos da de comer; en un ciclo equilibrado, de producci&#243;n y de consumo. Siempre ha sido as&#237; y lo seguir&#225; siendo. Un concepto econ&#243;mico b&#225;sico, tan b&#225;sico que nuestros pol&#237;ticos parecen haberlo obviado; se trata de la generaci&#243;n de riqueza, de prosperar aumentando nuestra capacidad econ&#243;mica, diversific&#225;ndola.	Un pueblo, una poblaci&#243;n, el ser humano, pueden prescindir de todo o de casi todo, pero del sustento no. &#191;Hay que proteger el campo? Pues s&#237;. La vida nos ense&#241;a que, con lo que nos da de comer no se juega; es m&#225;s, hay que cuidarlo, para que no se acabe &#191;O no?	Es necesario realizar un llamamiento general, al gobierno, a las instituciones, a las autoridades y a las empresas agroalimentarias. Para que tomen conciencia del problema y se dejen de pamplinas sociopol&#237;ticas y mercantiles, que s&#243;lo conducen al empobrecimiento y a la erradicaci&#243;n de los cultivos y de la ganader&#237;a.	El campo, la eterna cenicienta de nuestra econom&#237;a, corre el riesgo de ser ignorado y olvidado. Y ese lujo, aunque estemos en el siglo XXI, todav&#237;a no podemos permit&#237;rnoslo.	Europa nos ha enga&#241;ado, nos ha colocado sus excedentes y encima, nos ha subvencionado hasta pera que no produzcamos. Lo de Europa es por echar las culpas a alguien, porque la verdad es que nos hemos enga&#241;ado nosotros mismos, gasta el punto de cre&#233;rnoslo, bajo la panacea de una macroeconom&#237;a y econom&#237;a global, tan global como in&#250;til. &#191;Alguien me lo puede explicar? En t&#233;rminos sencillos, por favor. En t&#233;rminos, de tengo o no tengo, en macro conceptos no, gracias.	Yo me he criado en el campo. Y les puede asegurar que no hay, un hombre o una mujer de campo, que entienda que se pueda subvencionar (o dar dinero) por no cultivar, por no hacer nada. Y creo que nuestros dirigentes, si alg&#250;n d&#237;a reflexionan, tambi&#233;n lo ver&#225;n as&#237; y se dar&#225;n cuanta, de que los intereses eran otros, espero que no sea demasiado tarde.	Que no se nos olvide, el campo debe y puede tener un buen futuro; para los m&#225;s optimistas, debe ser el mejor de los futuros. Pero hay que dejar bien claro que todos los futuros posibles pasan por la consideraci&#243;n y revalorizaci&#243;n de la actividad campestre y agropecuaria, am&#233;n de la medioambiental.	Tradicionalmente, un sector que permanece poco propenso a los cambios repentinos y alejado de los sobresaltos modales y mercantiles, se consolida d&#237;a a d&#237;a con m&#225;s serenidad y m&#225;s firmeza; con m&#225;s convicci&#243;n de que lo que est&#225;n haciendo, lo hacen bien.	Pero esta opini&#243;n, no pretende quedarse en una cr&#237;tica o lamento. El objetivo es despertar conciencias, buscar y arbitrar soluciones. En Andaluc&#237;a tenemos la tierra, la riqueza; si la dilapidamos, nosotros ser&#237;amos los &#250;nicos responsables. Europa, Espa&#241;a si me apuran, pueden jugar al monopoly, pero nosotros, con el d&#233;ficit tradicional que arrastramos, no estamos para muchas alegr&#237;as.	Modestamente, quisiera apuntar algunas de las l&#237;neas de trabajo. Por si alguien no ha pensado en ellas y ya lo ha hecho, me queda m&#225;s tranquilo.	Construcci&#243;n de infraestructuras y comunicaci&#243;n viales. Modernizaci&#243;n de explotaciones. Ayudas a la movilidad y transporte y a la comercializaci&#243;n.Activaci&#243;n y protecci&#243;n del mercado en origen agr&#237;cola y ganadero.Previsi&#243;n de reservas para el consumo de piensos y pastos. Ampliaci&#243;n de zonas de pastoreo. Intervenci&#243;n y control en las cadenas de distribuci&#243;n: producci&#243;n, venta, consumo. Campa&#241;as de promoci&#243;n de Denominaci&#243;n de Origen. Electrificaci&#243;n de todas las viviendas del campo. Posibilitar captaciones subterr&#225;neas de agua (regulada /controlada) para uso dom&#233;stico, agr&#237;cola y ganadero o en su defecto, conexiones a la redes generales de abastecimiento. Ayudas para mejoras de instalaciones. Financiar estudios tendentes a la mejora de especies.	Las mujeres y hombres del campo andaluz, son lo que son por su trabajo, porque a ellos y a ellas, nadie les ha regalado nada; se lo han ganado con su esfuerzo. Y eso, en la sociedad actual, no todo el mundo puede decirlo.	En la actualidad, los distintos gobiernos est&#225;n demostrando ser osados, trad&#250;zcase por inconscientes. &#191;A alguien se le ha ocurrido poner a un agricultor o ganadero, a una ganadera o agricultora, al frente de la consejer&#237;a? Yo me ofrezco, por si no hay reservas, en la lista de candidatos.</description>
			<content:encoded><![CDATA[El Honor De Los Camperos.<br><br>Andaluc&#237;a y su campo; el campo de Andaluc&#237;a. Ese campo tan tra&#237;do y tan llevado en el discurso y sin embargo tan olvidado en la pr&#225;ctica pol&#237;tica de nuestros d&#237;as.<br>	La agricultura y la ganader&#237;a, son las actividades humanas que nos da de comer; en un ciclo equilibrado, de producci&#243;n y de consumo. Siempre ha sido as&#237; y lo seguir&#225; siendo. Un concepto econ&#243;mico b&#225;sico, tan b&#225;sico que nuestros pol&#237;ticos parecen haberlo obviado; se trata de la generaci&#243;n de riqueza, de prosperar aumentando nuestra capacidad econ&#243;mica, diversific&#225;ndola.<br>	Un pueblo, una poblaci&#243;n, el ser humano, pueden prescindir de todo o de casi todo, pero del sustento no. &#191;Hay que proteger el campo? Pues s&#237;. La vida nos ense&#241;a que, con lo que nos da de comer no se juega; es m&#225;s, hay que cuidarlo, para que no se acabe &#191;O no?<br>	Es necesario realizar un llamamiento general, al gobierno, a las instituciones, a las autoridades y a las empresas agroalimentarias. Para que tomen conciencia del problema y se dejen de pamplinas sociopol&#237;ticas y mercantiles, que s&#243;lo conducen al empobrecimiento y a la erradicaci&#243;n de los cultivos y de la ganader&#237;a.<br>	El campo, la eterna cenicienta de nuestra econom&#237;a, corre el riesgo de ser ignorado y olvidado. Y ese lujo, aunque estemos en el siglo XXI, todav&#237;a no podemos permit&#237;rnoslo.<br>	Europa nos ha enga&#241;ado, nos ha colocado sus excedentes y encima, nos ha subvencionado hasta pera que no produzcamos. Lo de Europa es por echar las culpas a alguien, porque la verdad es que nos hemos enga&#241;ado nosotros mismos, gasta el punto de cre&#233;rnoslo, bajo la panacea de una macroeconom&#237;a y econom&#237;a global, tan global como in&#250;til. &#191;Alguien me lo puede explicar? En t&#233;rminos sencillos, por favor. En t&#233;rminos, de tengo o no tengo, en macro conceptos no, gracias.<br>	Yo me he criado en el campo. Y les puede asegurar que no hay, un hombre o una mujer de campo, que entienda que se pueda subvencionar (o dar dinero) por no cultivar, por no hacer nada. Y creo que nuestros dirigentes, si alg&#250;n d&#237;a reflexionan, tambi&#233;n lo ver&#225;n as&#237; y se dar&#225;n cuanta, de que los intereses eran otros, espero que no sea demasiado tarde.<br>	Que no se nos olvide, el campo debe y puede tener un buen futuro; para los m&#225;s optimistas, debe ser el mejor de los futuros. Pero hay que dejar bien claro que todos los futuros posibles pasan por la consideraci&#243;n y revalorizaci&#243;n de la actividad campestre y agropecuaria, am&#233;n de la medioambiental.<br>	Tradicionalmente, un sector que permanece poco propenso a los cambios repentinos y alejado de los sobresaltos modales y mercantiles, se consolida d&#237;a a d&#237;a con m&#225;s serenidad y m&#225;s firmeza; con m&#225;s convicci&#243;n de que lo que est&#225;n haciendo, lo hacen bien.<br>	Pero esta opini&#243;n, no pretende quedarse en una cr&#237;tica o lamento. El objetivo es despertar conciencias, buscar y arbitrar soluciones. En Andaluc&#237;a tenemos la tierra, la riqueza; si la dilapidamos, nosotros ser&#237;amos los &#250;nicos responsables. Europa, Espa&#241;a si me apuran, pueden jugar al monopoly, pero nosotros, con el d&#233;ficit tradicional que arrastramos, no estamos para muchas alegr&#237;as.<br>	Modestamente, quisiera apuntar algunas de las l&#237;neas de trabajo. Por si alguien no ha pensado en ellas y ya lo ha hecho, me queda m&#225;s tranquilo.<br>	Construcci&#243;n de infraestructuras y comunicaci&#243;n viales. Modernizaci&#243;n de explotaciones. Ayudas a la movilidad y transporte y a la comercializaci&#243;n.<br>Activaci&#243;n y protecci&#243;n del mercado en origen agr&#237;cola y ganadero.<br>Previsi&#243;n de reservas para el consumo de piensos y pastos. Ampliaci&#243;n de zonas de pastoreo. Intervenci&#243;n y control en las cadenas de distribuci&#243;n: producci&#243;n, venta, consumo. Campa&#241;as de promoci&#243;n de Denominaci&#243;n de Origen. Electrificaci&#243;n de todas las viviendas del campo. Posibilitar captaciones subterr&#225;neas de agua (regulada /controlada) para uso dom&#233;stico, agr&#237;cola y ganadero o en su defecto, conexiones a la redes generales de abastecimiento. Ayudas para mejoras de instalaciones. Financiar estudios tendentes a la mejora de especies.<br>	Las mujeres y hombres del campo andaluz, son lo que son por su trabajo, porque a ellos y a ellas, nadie les ha regalado nada; se lo han ganado con su esfuerzo. Y eso, en la sociedad actual, no todo el mundo puede decirlo.<br>	En la actualidad, los distintos gobiernos est&#225;n demostrando ser osados, trad&#250;zcase por inconscientes. &#191;A alguien se le ha ocurrido poner a un agricultor o ganadero, a una ganadera o agricultora, al frente de la consejer&#237;a? Yo me ofrezco, por si no hay reservas, en la lista de candidatos.<br>]]></content:encoded>
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			<title>Muerte en la carretera, o el adi&#243;s al viejo Vario</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2008/02/24/muerte-en-la-carretera-o-el-adios-al-vie/</link>
			<pubDate>Sun, 24 Feb 2008 16:41:00 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">44092@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Muerte en la carretera, o el adi&#243;s al viejo Vario.Como siempre, ocurre cuando menos te lo esperas, cuando peor te pilla. Los hechos, los acontecimientos, ocurren cuando tienen que ocurrir, como la vida misma: sin previo aviso. Hac&#237;a ya un par de a&#241;os largos, en los que todos no prodig&#225;bamos en comentarios elogiosos: &#194;&#8220;qu&#233; bien est&#225;&#194;&#8221;, &#194;&#8220;&#194;&#8230; como &#233;ste no encuentras otro&#194;&#8221;. Nada parec&#237;a presagiar el inusual y triste final.Juntos hab&#237;amos asistido al alumbramiento de nuestra hija, la segunda; juntos hab&#237;amos conocido el mundo con el primero, el ni&#241;o. Juntos hab&#237;amos acudido a tantos y tantos sitios que se me hac&#237;a raro decir &#194;&#8220;voy a&#194;&#8230;&#194;&#8221; y no acordarme de &#233;l. Indudablemente, ocupaba un sitio importante en nuestras vidas.No hab&#237;a muchos como &#233;l, quiz&#225;s fuese eso lo que le hiciese original y bonito. Nunca parec&#237;a caducado ni desfasado, s&#243;lo sus innumerables ara&#241;azos, cual g&#233;lidas canas, adornaban su verde oliva, denostando el paso de los a&#241;os transcurridos. C&#243;mplice de escapadas y recogimientos, de separaciones y regresos, testigo de ri&#241;as y alegr&#237;as, de incesantes desorientaciones y del inevitable reencuentro. Cumpli&#243; siempre fiel y ruidoso, cansado y gru&#241;&#243;n, indolente a los a&#241;os, digno compa&#241;ero de viaje y estancia: all&#237; estaba, con su silueta alargada, achaparrado y quieto, esper&#225;ndonos.Le ten&#237;amos reservado un final digno, un retiro honroso en el monte: orientado hacia las inmediatas lejan&#237;as, las lomas y horizontes que surcaba. Mirando al mar, como el d&#237;a que apareci&#243; en nuestras vidas. Desde los anocheceres hasta las madrugadas, del campo a la playa, de la lluvia a la niebla, de la tierra al asfalto; han sido unos largos a&#241;os de complicidad, de idas y venidas al calor del hogar, a la sonrisa triste y complacida de los abuelos, de los tr&#225;mites, de las visitas y de las citas. Siempre con un destino puntual y seguro.Sin embargo, un g&#233;lido presagio blanco se cruzar&#237;a en su camino: nunca le hab&#237;a gustado la nieve, era resbaladiza y perd&#237;a adherencia. Estaba claro que no era ese su medio natural; era como si en sus met&#225;licas entra&#241;as se desatara un repentino miedo blanco, terminal y fr&#237;o. &#161;Y mira que hab&#237;amos superado adversidades! Pero como dec&#237;a el sabio anciano: &#194;&#8220;la &#250;ltima no hay quien la libre&#194;&#8221;. Se ir&#237;a atento, honroso y salvaguardando a sus compa&#241;eros de viaje.No pod&#237;a ser menos, morir&#237;a en la carretera; para la que estaba hecho. Un hermano furioso vendr&#237;a por detr&#225;s, interrumpiendo su calmosa espera y frenar&#225; su &#237;mpetu contra su verde figura, aplastando sus formas.Pertenec&#237;a a una familia longeva, los c&#243;rdoba, que dentro de los seat hab&#237;an salido buenos. En un mundo consumista, donde lo que viste es ir a la &#250;ltima y adquirir lo m&#225;s novedoso, yo estaba orgulloso de mi viejo Seat c&#243;rdoba Vario; yo presum&#237;a de coche viejo. Un d&#237;a lo hablaba con mis hijos: &#194;&#8220;el d&#237;a que tenga que cambiar de coche, pensare que algo he hecho mal; que no le he hecho durar los suficiente&#194;&#8221;. No hizo falta que me deshiciera de &#233;l. Un alcance siniestro, en una tarde nevosa del Puerto de la Mora, acabar&#237;a con &#233;l.&#161;Adi&#243;s, viejo Vario! Con nosotros queda tu estela, transitando por los caminos de Andaluc&#237;a.Viejo Vario, &#161;Adi&#243;s!Juan G&#225;mez Cobo(Izn&#225;jar)</description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-right: 5px; float: left; padding-bottom: 5px"><img src="http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/media/Image/lafuentedebarranco/44092.jpg" alt="" /></div>Muerte en la carretera, o el adi&oacute;s al viejo Vario.<br /><br />Como siempre, ocurre cuando menos te lo esperas, cuando peor te pilla. Los hechos, los acontecimientos, ocurren cuando tienen que ocurrir, como la vida misma: sin previo aviso. Hac&iacute;a ya un par de a&ntilde;os largos, en los que todos no prodig&aacute;bamos en comentarios elogiosos: &#194;&#8220;qu&eacute; bien est&aacute;&#194;&#8221;, &#194;&#8220;&#194;&#8230; como &eacute;ste no encuentras otro&#194;&#8221;. Nada parec&iacute;a presagiar el inusual y triste final.<br />Juntos hab&iacute;amos asistido al alumbramiento de nuestra hija, la segunda; juntos hab&iacute;amos conocido el mundo con el primero, el ni&ntilde;o. Juntos hab&iacute;amos acudido a tantos y tantos sitios que se me hac&iacute;a raro decir &#194;&#8220;voy a&#194;&#8230;&#194;&#8221; y no acordarme de &eacute;l. Indudablemente, ocupaba un sitio importante en nuestras vidas.<br />No hab&iacute;a muchos como &eacute;l, quiz&aacute;s fuese eso lo que le hiciese original y bonito. Nunca parec&iacute;a caducado ni desfasado, s&oacute;lo sus innumerables ara&ntilde;azos, cual g&eacute;lidas canas, adornaban su verde oliva, denostando el paso de los a&ntilde;os transcurridos. C&oacute;mplice de escapadas y recogimientos, de separaciones y regresos, testigo de ri&ntilde;as y alegr&iacute;as, de incesantes desorientaciones y del inevitable reencuentro. Cumpli&oacute; siempre fiel y ruidoso, cansado y gru&ntilde;&oacute;n, indolente a los a&ntilde;os, digno compa&ntilde;ero de viaje y estancia: all&iacute; estaba, con su silueta alargada, achaparrado y quieto, esper&aacute;ndonos.<br />Le ten&iacute;amos reservado un final digno, un retiro honroso en el monte: orientado hacia las inmediatas lejan&iacute;as, las lomas y horizontes que surcaba. Mirando al mar, como el d&iacute;a que apareci&oacute; en nuestras vidas. Desde los anocheceres hasta las madrugadas, del campo a la playa, de la lluvia a la niebla, de la tierra al asfalto; han sido unos largos a&ntilde;os de complicidad, de idas y venidas al calor del hogar, a la sonrisa triste y complacida de los abuelos, de los tr&aacute;mites, de las visitas y de las citas. Siempre con un destino puntual y seguro.<br />Sin embargo, un g&eacute;lido presagio blanco se cruzar&iacute;a en su camino: nunca le hab&iacute;a gustado la nieve, era resbaladiza y perd&iacute;a adherencia. Estaba claro que no era ese su medio natural; era como si en sus met&aacute;licas entra&ntilde;as se desatara un repentino miedo blanco, terminal y fr&iacute;o. &iexcl;Y mira que hab&iacute;amos superado adversidades! Pero como dec&iacute;a el sabio anciano: &#194;&#8220;la &uacute;ltima no hay quien la libre&#194;&#8221;. Se ir&iacute;a atento, honroso y salvaguardando a sus compa&ntilde;eros de viaje.<br />No pod&iacute;a ser menos, morir&iacute;a en la carretera; para la que estaba hecho. Un hermano furioso vendr&iacute;a por detr&aacute;s, interrumpiendo su calmosa espera y frenar&aacute; su &iacute;mpetu contra su verde figura, aplastando sus formas.<br />Pertenec&iacute;a a una familia longeva, los c&oacute;rdoba, que dentro de los seat hab&iacute;an salido buenos. En un mundo consumista, donde lo que viste es ir a la &uacute;ltima y adquirir lo m&aacute;s novedoso, yo estaba orgulloso de mi viejo Seat c&oacute;rdoba Vario; yo presum&iacute;a de coche viejo. Un d&iacute;a lo hablaba con mis hijos: &#194;&#8220;el d&iacute;a que tenga que cambiar de coche, pensare que algo he hecho mal; que no le he hecho durar los suficiente&#194;&#8221;. No hizo falta que me deshiciera de &eacute;l. Un alcance siniestro, en una tarde nevosa del Puerto de la Mora, acabar&iacute;a con &eacute;l.<br />&iexcl;Adi&oacute;s, viejo Vario! Con nosotros queda tu estela, transitando por los caminos de Andaluc&iacute;a.<br />Viejo Vario, &iexcl;Adi&oacute;s!<br />Juan G&aacute;mez Cobo(Izn&aacute;jar)]]></content:encoded>
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		</item>
				<item>
			<title>Siorillo del Algarrobo; o el adi&#243;s de los que no cuentan</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2007/10/28/siorillo-del-algarrobo-o-eladios-de-los-/</link>
			<pubDate>Sun, 28 Oct 2007 18:43:11 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">34954@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Siorillo del Algarrobo; o el adi&#243;s de los que no cuentan.Se nos fue Siorillo del Algarrobo. Todos sabemos que el hecho de que alguien abandone este mundo no es ninguna novedad, menos si lo hace a la honorable edad de 85 a&#241;os. Sin embargo, el suceso cobra significado cuando caemos en la cuenta de que no era tan an&#243;nimo y de que, hace ya tres a&#241;os, el que suscribe, denunciaba en un art&#237;culo enviado a este peri&#243;dico (&#194;&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia&#194;&#8221;)el abandono y la condena al olvido en el que se ten&#237;a a un grupo de vecinos de los Diseminados de Cierzos y Cabreras de Izn&#225;jar, en la zona colindante con Granada.Aquellas gentes, y Siorillo era uno de ellos, hab&#237;an luchado hasta lo imposible por salir adelante en un territorio hostil, abrupto y escarpado: all&#237; hab&#237;an nacido, crecido y criado a sus hijos. En aquellas tierras hab&#237;an labrado su futuro(un futuro en el que ni la luz el&#233;ctrica, ni el agua corriente, ni el tel&#233;fono ten&#237;an cabida) y dedicado su vida al campo y al pueblo, al pueblo que les acog&#237;a en su t&#233;rmino municipal, Izn&#225;jar. Con el paso del tiempo y la aparici&#243;n de nuevas prioridades para los gobernantes en el motor de vida del pueblo, &#233;ste les dar&#237;a la espalda. No eran sus habitantes los que olvidaban, sino las estructura pol&#237;ticas y los que las manejan los que le pondr&#237;an la etiqueta de &#194;&#8220;los que no cuentan&#194;&#8221;; olvidando que la ciudadan&#237;a tambi&#233;n llega hasta el campo, por aislado o inaccesible que se encuentre.Ahora ya estamos en el uno menos, uno que se va sin conocer la luz el&#233;ctrica, sin saber qu&#233; era eso del PER porque &#233;l mientras tuviera brazos siempre podr&#237;a arar, escardar o irse a trabajar en los t&#250;neles de los Pirineos o a la vendimia francesa... el futuro le pill&#243; demasiado solo y demasiado viejo para pedir; ya sus hijos hab&#237;an tenido que emigrar, ya le tocaba el turno a otros. Queda todav&#237;a otro matrimonio octogenario, que quiz&#225;s tambi&#233;n se vayan sin luz y sin agua; de momento no tienen ni tel&#233;fono ni auxilio social ninguno; claro que ellos, acostumbrados a vivir con poco, no lo echan de menos. Son analfabetos y no saben que en la sociedad actual las ayudas hay que pedirlas (ellos nunca han pedido nada). Eso s&#237;, saben que est&#225;n solos, pero ignoran que se les olvida.Bajo estas l&#237;neas hay tristeza; tristeza, dolor y rabia porque la sociedad, o mejor dicho la administraci&#243;n, se deshumaniza y se aleja del valor &#237;ntimo y vital de velar por el bienestar de los suyos. Los gobernantes &#194;&#8211;desde los ediles municipales hasta el gobierno del pa&#237;s- viven preocupados por el turismo y por la demagogia de los n&#250;meros: pretenden vivir el presente, hipotecando su futuro y olvid&#225;ndose del pasado. Siorillo, como otros, nacido criado y muerto en las Cabreras, donde sus familias llegaron hace ya casi cien a&#241;os, no han podido ver recompensado su pasado. Un pasado lleno de caminos y de idas y venidas de los hombres del campo al pueblo, recorriendo las Cabreras para bajar al pueblo: a moler, a herrar, a comprar o a cobrar en los &#250;ltimos tiempos. Son las personas que han visto c&#243;mo sus hijos ten&#237;an que emigrar y marcharse a buscarse un porvenir fuera y que ahora, que las cosas pod&#237;an ir mejor, se encuentran con que ya no son nadie: ni para los suyos que est&#225;n lejos, ni para el pueblo porque ya no sirven.Siorillo se fue, sin ver acabado el proyecto de instalaci&#243;n el&#233;ctrica que hab&#237;an iniciado los vecinos, esperemos que no le sigan ninguno m&#225;s...Desde aqu&#237;, a modo de homenaje, quiero darle las gracias y dedicarle la siguiente reflexi&#243;n: &#194;&#8220;Hoy vivimos as&#237;, porque existi&#243; un ayer, que construyeron unos pocos... que no se nos olvide&#194;&#8221;. Gracias Siorillo, como hijo y como hombre.Juan G&#225;mez Cobo (AVV &#34;La Fuente de Barranco&#34;)</description>
			<content:encoded><![CDATA[Siorillo del Algarrobo; o el adi&oacute;s de los que no cuentan.<br /><br />Se nos fue Siorillo del Algarrobo. Todos sabemos que el hecho de que alguien abandone este mundo no es ninguna novedad, menos si lo hace a la honorable edad de 85 a&ntilde;os. Sin embargo, el suceso cobra significado cuando caemos en la cuenta de que no era tan an&oacute;nimo y de que, hace ya tres a&ntilde;os, el que suscribe, denunciaba en un art&iacute;culo enviado a este peri&oacute;dico (&#194;&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia&#194;&#8221;)el abandono y la condena al olvido en el que se ten&iacute;a a un grupo de vecinos de los Diseminados de Cierzos y Cabreras de Izn&aacute;jar, en la zona colindante con Granada.<br />Aquellas gentes, y Siorillo era uno de ellos, hab&iacute;an luchado hasta lo imposible por salir adelante en un territorio hostil, abrupto y escarpado: all&iacute; hab&iacute;an nacido, crecido y criado a sus hijos. En aquellas tierras hab&iacute;an labrado su futuro(un futuro en el que ni la luz el&eacute;ctrica, ni el agua corriente, ni el tel&eacute;fono ten&iacute;an cabida) y dedicado su vida al campo y al pueblo, al pueblo que les acog&iacute;a en su t&eacute;rmino municipal, Izn&aacute;jar. Con el paso del tiempo y la aparici&oacute;n de nuevas prioridades para los gobernantes en el motor de vida del pueblo, &eacute;ste les dar&iacute;a la espalda. No eran sus habitantes los que olvidaban, sino las estructura pol&iacute;ticas y los que las manejan los que le pondr&iacute;an la etiqueta de &#194;&#8220;los que no cuentan&#194;&#8221;; olvidando que la ciudadan&iacute;a tambi&eacute;n llega hasta el campo, por aislado o inaccesible que se encuentre.<br />Ahora ya estamos en el uno menos, uno que se va sin conocer la luz el&eacute;ctrica, sin saber qu&eacute; era eso del PER porque &eacute;l mientras tuviera brazos siempre podr&iacute;a arar, escardar o irse a trabajar en los t&uacute;neles de los Pirineos o a la vendimia francesa... el futuro le pill&oacute; demasiado solo y demasiado viejo para pedir; ya sus hijos hab&iacute;an tenido que emigrar, ya le tocaba el turno a otros. Queda todav&iacute;a otro matrimonio octogenario, que quiz&aacute;s tambi&eacute;n se vayan sin luz y sin agua; de momento no tienen ni tel&eacute;fono ni auxilio social ninguno; claro que ellos, acostumbrados a vivir con poco, no lo echan de menos. Son analfabetos y no saben que en la sociedad actual las ayudas hay que pedirlas (ellos nunca han pedido nada). Eso s&iacute;, saben que est&aacute;n solos, pero ignoran que se les olvida.<br />Bajo estas l&iacute;neas hay tristeza; tristeza, dolor y rabia porque la sociedad, o mejor dicho la administraci&oacute;n, se deshumaniza y se aleja del valor &iacute;ntimo y vital de velar por el bienestar de los suyos. Los gobernantes &#194;&#8211;desde los ediles municipales hasta el gobierno del pa&iacute;s- viven preocupados por el turismo y por la demagogia de los n&uacute;meros: pretenden vivir el presente, hipotecando su futuro y olvid&aacute;ndose del pasado. Siorillo, como otros, nacido criado y muerto en las Cabreras, donde sus familias llegaron hace ya casi cien a&ntilde;os, no han podido ver recompensado su pasado. Un pasado lleno de caminos y de idas y venidas de los hombres del campo al pueblo, recorriendo las Cabreras para bajar al pueblo: a moler, a herrar, a comprar o a cobrar en los &uacute;ltimos tiempos. Son las personas que han visto c&oacute;mo sus hijos ten&iacute;an que emigrar y marcharse a buscarse un porvenir fuera y que ahora, que las cosas pod&iacute;an ir mejor, se encuentran con que ya no son nadie: ni para los suyos que est&aacute;n lejos, ni para el pueblo porque ya no sirven.<br />Siorillo se fue, sin ver acabado el proyecto de instalaci&oacute;n el&eacute;ctrica que hab&iacute;an iniciado los vecinos, esperemos que no le sigan ninguno m&aacute;s...<br />Desde aqu&iacute;, a modo de homenaje, quiero darle las gracias y dedicarle la siguiente reflexi&oacute;n: &#194;&#8220;Hoy vivimos as&iacute;, porque existi&oacute; un ayer, que construyeron unos pocos... que no se nos olvide&#194;&#8221;. Gracias Siorillo, como hijo y como hombre.<br />Juan G&aacute;mez Cobo (AVV &quot;La Fuente de Barranco&quot;)]]></content:encoded>
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			<title>A-333: Verg&#252;enza en la Sub&#233;tica</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2007/07/28/a-333-verguenza-en-la-subetica/</link>
			<pubDate>Sat, 28 Jul 2007 17:24:37 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">28177@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>"A-333: Verg&#252;enza En La Subb&#233;tica.Hay lugares a los que es dif&#237;cil llegar; existen lugares en los que el inter&#233;s mayoritario, es que no se llegue nunca. Y aunque alguien piense que &#233;ste puede no ser el caso, s&#237; lo es en cuanto al resultado; lo que nos deja, m&#225;s o menos, en el mismo sitio.	La A-333, carretera auton&#243;mica ella, conecta Archidona, en la provincia de M&#225;laga, con Alcaudete, en la provincia de Ja&#233;n. En su recorrido, siguiendo siempre direcci&#243;n Sureste, atraviesa la comarca de la Subb&#233;tica Cordobesa en el punto m&#225;s Sur, tanto de la provincia como de la comarca.	Hace ya algo m&#225;s de ocho a&#241;os que el tramo Salinas-Izn&#225;jar est&#225; perfectamente acondicionado; incluso reasfaltado en un reciente plan de mejora (an&#243;tese que el tramo discurre en su mayor&#237;a por la provincia de M&#225;laga, Ruta del Olivar). Es a partir de Izn&#225;jar, sentido NE, en su recorrido por El Higueral y Las Lagunillas hasta conectar con Priego de C&#243;rdoba, el que presenta un estado p&#233;simo; llegando a ser peligroso, casi intransitable, por algunas zonas; &#233;ste es el tramo que pretende denunciar el presente escrito. El que suscribe desconoce el estado del tramo restante, Priego-Alcaudete, pero considero que si est&#225; en malas condiciones la denuncia tambi&#233;n tiene vigencia y si, por el contrario, el tramo restante est&#225; arreglado, como me temo, entonces el escrito, cobra mayor validez, si cabe.El tramo central anteriormente se&#241;alado: Izn&#225;jar-El Higueral-Las Lagunillas-Priego, sigue como hace veinticinco a&#241;os; intocable o intocado, no lo s&#233;. L&#243;gicamente, con el paso de los a&#241;os, el abandono y el desgaste, por el incremento del tr&#225;fico, han ido en aumento. Los baches, la p&#233;rdida de asfalto, los badenes y la grava suelta, la falta de arc&#233;n, las grietas, las curvas, los estrechamientos... &#191;Cu&#225;nto tiempo, desgaste y dinero cuesta a los trabajadores y vecinos de estos n&#250;cleos?&#191;A nadie le importa? Quiero suponer que Diputaci&#243;n no es consciente de la postergaci&#243;n y el cercenamiento del posible desarrollo que ocasiona a estos poblados. De igual forma, quiero suponer que no se queda callada a favor de otros. Y que lo que ocurre es que el imparable avance de la Junta en Sevilla no ha llegado todav&#237;a a la Subb&#233;tica, o mejor dicho, no ha llegado a algunos sitios de la Subb&#233;tica. Y como siempre, el desarrollo, en su concepci&#243;n tecnocr&#225;tica y centralista, s&#243;lo alcanza a los territorios cabecera y por ende, tradicionalmente dominantes. 	Es de suponer, bajo planteamientos imparciales de racionalidad, que la hegemon&#237;a empresarial (y he dicho empresarial, que no tanto econ&#243;mica) de Pueblos como Lucena, Cabra o Priego, exija una comunicaci&#243;n decente por carretera; es una exigencia o premisa b&#225;sica. Ahora bien, &#191;para los m&#225;s peque&#241;os no existe la misma premisa? Pues triste favor se les otorga, bien sea en aras a poder comercializar y distribuir sus productos, bien sea para el mero hecho de acudir a sus .lugares de trabajo o de ofrecer destinos de turismo rural.	Ahora ya s&#237; estoy imaginando. Y al igual que otras zonas de nuestra geograf&#237;a andaluza, el secreto pol&#237;tico del desarrollo consiste en espolvorear a los cuatro vientos que se ha hecho... (aquello que no ha hecho sino comenzar) y que probablemente no se termine nunca. Ah&#237; est&#225; la clave: el desarrollo como limosna, por entregas; as&#237; siempre podemos seguir prometiendo.	Claro que de aislamiento y postergaci&#243;n, de obstracismo e incomunicaci&#243;n, como injusto legado hist&#243;rico en los territorios andaluces, el que subscribe sabe mucho. Nacido en la Subb&#233;tica all&#225; por los a&#241;os sesenta, en una zona de diseminados en lo m&#225;s sur, donde se unen C&#243;rdoba y Granada. Creci&#243; sin luz el&#233;ctrica, sin agua potable y sin transporte y sin escuela. Pero lo triste no es el entonces, porque en el ahora, cuatro d&#233;cadas despu&#233;s, ya en el s.XXI, la zona sigue igual: apenas cruzada por una descuidada carretera (no es la A-333), sumida en el llanto de los olvidados... &#191;Es para sentir verg&#252;enza, o No?Juan G&#225;mez CoboAVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;.- Izn&#225;jar .</description>
			<content:encoded><![CDATA["A-333: Verg&#252;enza En La Subb&#233;tica.<br><br>Hay lugares a los que es dif&#237;cil llegar; existen lugares en los que el inter&#233;s mayoritario, es que no se llegue nunca. Y aunque alguien piense que &#233;ste puede no ser el caso, s&#237; lo es en cuanto al resultado; lo que nos deja, m&#225;s o menos, en el mismo sitio.<br>	La A-333, carretera auton&#243;mica ella, conecta Archidona, en la provincia de M&#225;laga, con Alcaudete, en la provincia de Ja&#233;n. En su recorrido, siguiendo siempre direcci&#243;n Sureste, atraviesa la comarca de la Subb&#233;tica Cordobesa en el punto m&#225;s Sur, tanto de la provincia como de la comarca.<br>	Hace ya algo m&#225;s de ocho a&#241;os que el tramo Salinas-Izn&#225;jar est&#225; perfectamente acondicionado; incluso reasfaltado en un reciente plan de mejora (an&#243;tese que el tramo discurre en su mayor&#237;a por la provincia de M&#225;laga, Ruta del Olivar). Es a partir de Izn&#225;jar, sentido NE, en su recorrido por El Higueral y Las Lagunillas hasta conectar con Priego de C&#243;rdoba, el que presenta un estado p&#233;simo; llegando a ser peligroso, casi intransitable, por algunas zonas; &#233;ste es el tramo que pretende denunciar el presente escrito. El que suscribe desconoce el estado del tramo restante, Priego-Alcaudete, pero considero que si est&#225; en malas condiciones la denuncia tambi&#233;n tiene vigencia y si, por el contrario, el tramo restante est&#225; arreglado, como me temo, entonces el escrito, cobra mayor validez, si cabe.<br>El tramo central anteriormente se&#241;alado: Izn&#225;jar-El Higueral-Las Lagunillas-Priego, sigue como hace veinticinco a&#241;os; intocable o intocado, no lo s&#233;. L&#243;gicamente, con el paso de los a&#241;os, el abandono y el desgaste, por el incremento del tr&#225;fico, han ido en aumento. Los baches, la p&#233;rdida de asfalto, los badenes y la grava suelta, la falta de arc&#233;n, las grietas, las curvas, los estrechamientos... &#191;Cu&#225;nto tiempo, desgaste y dinero cuesta a los trabajadores y vecinos de estos n&#250;cleos?<br>&#191;A nadie le importa? Quiero suponer que Diputaci&#243;n no es consciente de la postergaci&#243;n y el cercenamiento del posible desarrollo que ocasiona a estos poblados. De igual forma, quiero suponer que no se queda callada a favor de otros. Y que lo que ocurre es que el imparable avance de la Junta en Sevilla no ha llegado todav&#237;a a la Subb&#233;tica, o mejor dicho, no ha llegado a algunos sitios de la Subb&#233;tica. Y como siempre, el desarrollo, en su concepci&#243;n tecnocr&#225;tica y centralista, s&#243;lo alcanza a los territorios cabecera y por ende, tradicionalmente dominantes. <br>	Es de suponer, bajo planteamientos imparciales de racionalidad, que la hegemon&#237;a empresarial (y he dicho empresarial, que no tanto econ&#243;mica) de Pueblos como Lucena, Cabra o Priego, exija una comunicaci&#243;n decente por carretera; es una exigencia o premisa b&#225;sica. Ahora bien, &#191;para los m&#225;s peque&#241;os no existe la misma premisa? Pues triste favor se les otorga, bien sea en aras a poder comercializar y distribuir sus productos, bien sea para el mero hecho de acudir a sus .lugares de trabajo o de ofrecer destinos de turismo rural.<br>	Ahora ya s&#237; estoy imaginando. Y al igual que otras zonas de nuestra geograf&#237;a andaluza, el secreto pol&#237;tico del desarrollo consiste en espolvorear a los cuatro vientos que se ha hecho... (aquello que no ha hecho sino comenzar) y que probablemente no se termine nunca. Ah&#237; est&#225; la clave: el desarrollo como limosna, por entregas; as&#237; siempre podemos seguir prometiendo.<br>	Claro que de aislamiento y postergaci&#243;n, de obstracismo e incomunicaci&#243;n, como injusto legado hist&#243;rico en los territorios andaluces, el que subscribe sabe mucho. Nacido en la Subb&#233;tica all&#225; por los a&#241;os sesenta, en una zona de diseminados en lo m&#225;s sur, donde se unen C&#243;rdoba y Granada. Creci&#243; sin luz el&#233;ctrica, sin agua potable y sin transporte y sin escuela. Pero lo triste no es el entonces, porque en el ahora, cuatro d&#233;cadas despu&#233;s, ya en el s.XXI, la zona sigue igual: apenas cruzada por una descuidada carretera (no es la A-333), sumida en el llanto de los olvidados... &#191;Es para sentir verg&#252;enza, o No?<br><br>Juan G&#225;mez Cobo<br>AVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;.- Izn&#225;jar .<br>]]></content:encoded>
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			<title>Cuando el tiempo no hizo justicia</title>
			<link>http://www.unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2006/11/18/cuando-el-tiempo-no-hizo-justicia/</link>
			<pubDate>Sat, 18 Nov 2006 15:04:40 +0000</pubDate>
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			<description>&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia...&#8221;Quiz&#225;s no haga tanto tiempo, ni el lugar sea tan lejano, ni el cuento tan inventado, ni el final tan feliz; quiz&#225;s sea que la historia va de la vida misma; de lo crudas, reales e injustas que puedan resultar las decisiones de las personas, de los cargos o de las administraciones y del determinismo condicionante al que se condena a esas otras muchas personas que no suenan, que no reclaman y que, por tanto, no cuentan	Izn&#225;jar es el &#250;ltimo municipio al sur de nuestra provincia, en las estribaciones de la subb&#233;tica cordobesa, en pleno Valle del Genil. En el coraz&#243;n de Andaluc&#237;a. Un pueblo altivo, que trabaja por su futuro; orgulloso de su historia, de su pantano y de sus gentes, de las del pueblo y de las del campo.	Entre sus diversos caser&#237;os diseminados por todo el municipio, una zona m&#225;s monta&#241;osa, m&#225;s inaccesible, m&#225;s lejana: Cierzos y Cabreras. Dentro de &#233;stas, las Cabreras Altas, con sus casas que arrancan desde tiempo inmemorial y que responden al honorable nombre de cortijos: el del algarrobo, el de barranco, el del Cerro, el de tembleque... Muchas son las historias de tr&#225;nsito, del que se va y del que se queda, de tiempos pasados que no por ello fueron mejores.El terreno es empinado, de apariencia desgastada pero terriblemente vertical; los lugare&#241;os dicen que all&#237; no se tienen ni las &#225;guilas. Ese &#8220;tenerse&#8221;, como sin&#243;nimo de sujetarse o mantenerse en pie, es el que define el car&#225;cter de sus gentes, gente que se agarra al aire para poder sobrevivir y seguir adelante; labrando y cultivando la tierra en los pechos (pendientes o laderas), todo vale y a todo se le saca provecho. Esa mentalidad, criada, amasada y cuajada en la tierra, es la que les hace seguir luchando d&#237;a a d&#237;a, sin pensar en el abandono y es la que ha hecho de esta zona un s&#237;mbolo de persistencia, de dureza, a la vez que de aislamiento.En los &#250;ltimos cincuenta a&#241;os nuestro mundo, nuestra naci&#243;n y nuestra tierra &#8211;de la m&#225;s lejana a la que pisamos- ha tenido muchos avances y transformaciones. En general, hemos mejorado nuestra calidad de vida, vivimos y trabajamos m&#225;s c&#243;modamente, con menor esfuerzo y mejores resultados, tenemos m&#225;s y lo conseguimos m&#225;s f&#225;cilmente. Esto que parece una premisa m&#225;s o menos cierta en Andaluc&#237;a no se cumple con esta comarca al Este de Izn&#225;jar, lim&#237;trofe con Granada; cuando se habla de segunda modernizaci&#243;n, aqu&#237; no ha llegado todav&#237;a la primera. Parece que estuvi&#233;ramos condenados a ser siempre los &#250;ltimos en tocarnos, si es que nos toca.Hace tiempo, cuando se constru&#237;an carriles vecinales, los nuestros fueron los &#250;ltimos y, cuando estos carriles se convirtieron en carreteras, tambi&#233;n fuimos los &#250;ltimos. Cuando a diversas comarcas del &#225;mbito rural de Izn&#225;jar se les dio suministro de agua potable, corriente el&#233;ctrica, tel&#233;fono, transporte escolar, etc. A nosotros, en las Cabreras altas, NADA. Han ido transcurriendo los a&#241;os y muchos han tenido que tirar de nuestros padres e hijos para otros lugares porque en esas condiciones no se puede vivir.Sin embargo, y como siempre, hay otros que siguen. Ellos, con sus mulos y sus cabras, con sus perros y sus pagas, han guardado eterna fidelidad al pueblo que les vio nacer, a su pueblo, a Izn&#225;jar; all&#237; enterraron a sus muertos y all&#237; ser&#225;n enterrados ellos; en &#233;l siguen teniendo su m&#233;dico de cabecera, siguen cobrando su pensi&#243;n, siguen, siguen y siguen... Han dado todo por el pueblo, desde moler el trigo en la tahona y comprar el pan (el mejor), hasta herrar las bestias, comprar a plazos, alumbrar a su Virgen de la Piedad, comprar tintes para el pelo y tomarse unos vinos en la Venta... siguen esperando que el pueblo les devuelva algo de todo lo mucho que ellos dieron.Han visto crecer a su hijos, sin colegio, pegados a la azada y embrutecidos, pero eso s&#237;, muy hombres y muy mujeres; capaces de ganarse el sustento. Algunos emigraron, Catalu&#241;a, Pa&#237;s Vasco, Baleares, Valencia, Marbella... media geograf&#237;a espa&#241;ola est&#225; sembrada por Hijos de las Cabreras. Hoy vuelven, y vuelven para pedir justicia, la justicia que se les neg&#243; cuando eran ni&#241;os y j&#243;venes: esa justicia que consisten en exigir que te traten como a los dem&#225;s.J&#243;venes y mayores quieren que hoy sus casas, adem&#225;s de piedra, cal, barro, paja y teja tengan agua y luz, que la lucha de tantos a&#241;os valga la pena y les gratifique al final de sus d&#237;as. Ser&#237;a una forma digna de agradecerles su dedicaci&#243;n al pueblo durante d&#233;cadas y d&#233;cadas.Suponiendo que el tiempo pudiera imponer objetividad, &#191;a qui&#233;n o quienes podemos culpar? A nadie y a todos, al ayuntamiento, a la diputaci&#243;n... &#161;qu&#233; m&#225;s da!&#191;Va siendo hora de que se haga algo? La situaci&#243;n de las Cabreras Altas es envidiable para alojamientos rurales, para senderismo, para deportes, para rutas a caballo y para seguir manteniendo la producci&#243;n agr&#237;cola de una forma sostenible, sin la despoblaci&#243;n a la que se nos ha sometido hasta ahora; eso s&#237;, exige de una vez por todas que la administraci&#243;n se pringue y deje de olvidarse de nosotros, que el ayuntamiento negocie con las entidades vecinas y nos proporcione agua y luz el&#233;ctrica &#191;Es mucho pedir?Los vecinos que vivimos all&#237; no podemos acometer ambos proyectos, suponen un coste lejos de nuestro alcance, pero con buena voluntad (esa buena voluntad pol&#237;tica y social a la que tanto se acude en el discurso) quiz&#225;s s&#237; podamos. Lo hemos dado casi todo, pero podemos seguir aportando algo m&#225;s por el desarrollo y el futuro de nuestro pueblo; solo hay un problema, y es que solos no podemos, hace falta que nos echen una mano.Esperemos que el tiempo, o las personas, esta vez s&#237; hagan justicia y que el cuento, con un final m&#225;s o menos feliz, se acabe.Juan G&#225;mez CoboAVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;&#8221;. Los Cierzos y Cabreras (Izn&#225;jar)</description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style='float: left;padding-right: 5px; padding-bottom: 5px;'><img src='http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/media/Image/lafuentedebarranco/8379.jpg'></div>&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia...&#8221;<br>Quiz&#225;s no haga tanto tiempo, ni el lugar sea tan lejano, ni el cuento tan inventado, ni el final tan feliz; quiz&#225;s sea que la historia va de la vida misma; de lo crudas, reales e injustas que puedan resultar las decisiones de las personas, de los cargos o de las administraciones y del determinismo condicionante al que se condena a esas otras muchas personas que no suenan, que no reclaman y que, por tanto, no cuentan<br>	Izn&#225;jar es el &#250;ltimo municipio al sur de nuestra provincia, en las estribaciones de la subb&#233;tica cordobesa, en pleno Valle del Genil. En el coraz&#243;n de Andaluc&#237;a. Un pueblo altivo, que trabaja por su futuro; orgulloso de su historia, de su pantano y de sus gentes, de las del pueblo y de las del campo.<br>	Entre sus diversos caser&#237;os diseminados por todo el municipio, una zona m&#225;s monta&#241;osa, m&#225;s inaccesible, m&#225;s lejana: Cierzos y Cabreras. Dentro de &#233;stas, las Cabreras Altas, con sus casas que arrancan desde tiempo inmemorial y que responden al honorable nombre de cortijos: el del algarrobo, el de barranco, el del Cerro, el de tembleque... Muchas son las historias de tr&#225;nsito, del que se va y del que se queda, de tiempos pasados que no por ello fueron mejores.<br>El terreno es empinado, de apariencia desgastada pero terriblemente vertical; los lugare&#241;os dicen que all&#237; no se tienen ni las &#225;guilas. Ese &#8220;tenerse&#8221;, como sin&#243;nimo de sujetarse o mantenerse en pie, es el que define el car&#225;cter de sus gentes, gente que se agarra al aire para poder sobrevivir y seguir adelante; labrando y cultivando la tierra en los pechos (pendientes o laderas), todo vale y a todo se le saca provecho. Esa mentalidad, criada, amasada y cuajada en la tierra, es la que les hace seguir luchando d&#237;a a d&#237;a, sin pensar en el abandono y es la que ha hecho de esta zona un s&#237;mbolo de persistencia, de dureza, a la vez que de aislamiento.<br>En los &#250;ltimos cincuenta a&#241;os nuestro mundo, nuestra naci&#243;n y nuestra tierra &#8211;de la m&#225;s lejana a la que pisamos- ha tenido muchos avances y transformaciones. En general, hemos mejorado nuestra calidad de vida, vivimos y trabajamos m&#225;s c&#243;modamente, con menor esfuerzo y mejores resultados, tenemos m&#225;s y lo conseguimos m&#225;s f&#225;cilmente. Esto que parece una premisa m&#225;s o menos cierta en Andaluc&#237;a no se cumple con esta comarca al Este de Izn&#225;jar, lim&#237;trofe con Granada; cuando se habla de segunda modernizaci&#243;n, aqu&#237; no ha llegado todav&#237;a la primera. Parece que estuvi&#233;ramos condenados a ser siempre los &#250;ltimos en tocarnos, si es que nos toca.<br>Hace tiempo, cuando se constru&#237;an carriles vecinales, los nuestros fueron los &#250;ltimos y, cuando estos carriles se convirtieron en carreteras, tambi&#233;n fuimos los &#250;ltimos. Cuando a diversas comarcas del &#225;mbito rural de Izn&#225;jar se les dio suministro de agua potable, corriente el&#233;ctrica, tel&#233;fono, transporte escolar, etc. A nosotros, en las Cabreras altas, NADA. Han ido transcurriendo los a&#241;os y muchos han tenido que tirar de nuestros padres e hijos para otros lugares porque en esas condiciones no se puede vivir.<br>Sin embargo, y como siempre, hay otros que siguen. Ellos, con sus mulos y sus cabras, con sus perros y sus pagas, han guardado eterna fidelidad al pueblo que les vio nacer, a su pueblo, a Izn&#225;jar; all&#237; enterraron a sus muertos y all&#237; ser&#225;n enterrados ellos; en &#233;l siguen teniendo su m&#233;dico de cabecera, siguen cobrando su pensi&#243;n, siguen, siguen y siguen... Han dado todo por el pueblo, desde moler el trigo en la tahona y comprar el pan (el mejor), hasta herrar las bestias, comprar a plazos, alumbrar a su Virgen de la Piedad, comprar tintes para el pelo y tomarse unos vinos en la Venta... siguen esperando que el pueblo les devuelva algo de todo lo mucho que ellos dieron.<br>Han visto crecer a su hijos, sin colegio, pegados a la azada y embrutecidos, pero eso s&#237;, muy hombres y muy mujeres; capaces de ganarse el sustento. Algunos emigraron, Catalu&#241;a, Pa&#237;s Vasco, Baleares, Valencia, Marbella... media geograf&#237;a espa&#241;ola est&#225; sembrada por Hijos de las Cabreras. Hoy vuelven, y vuelven para pedir justicia, la justicia que se les neg&#243; cuando eran ni&#241;os y j&#243;venes: esa justicia que consisten en exigir que te traten como a los dem&#225;s.<br>J&#243;venes y mayores quieren que hoy sus casas, adem&#225;s de piedra, cal, barro, paja y teja tengan agua y luz, que la lucha de tantos a&#241;os valga la pena y les gratifique al final de sus d&#237;as. Ser&#237;a una forma digna de agradecerles su dedicaci&#243;n al pueblo durante d&#233;cadas y d&#233;cadas.<br>Suponiendo que el tiempo pudiera imponer objetividad, &#191;a qui&#233;n o quienes podemos culpar? A nadie y a todos, al ayuntamiento, a la diputaci&#243;n... &#161;qu&#233; m&#225;s da!<br>&#191;Va siendo hora de que se haga algo? La situaci&#243;n de las Cabreras Altas es envidiable para alojamientos rurales, para senderismo, para deportes, para rutas a caballo y para seguir manteniendo la producci&#243;n agr&#237;cola de una forma sostenible, sin la despoblaci&#243;n a la que se nos ha sometido hasta ahora; eso s&#237;, exige de una vez por todas que la administraci&#243;n se pringue y deje de olvidarse de nosotros, que el ayuntamiento negocie con las entidades vecinas y nos proporcione agua y luz el&#233;ctrica &#191;Es mucho pedir?<br>Los vecinos que vivimos all&#237; no podemos acometer ambos proyectos, suponen un coste lejos de nuestro alcance, pero con buena voluntad (esa buena voluntad pol&#237;tica y social a la que tanto se acude en el discurso) quiz&#225;s s&#237; podamos. Lo hemos dado casi todo, pero podemos seguir aportando algo m&#225;s por el desarrollo y el futuro de nuestro pueblo; solo hay un problema, y es que solos no podemos, hace falta que nos echen una mano.<br>Esperemos que el tiempo, o las personas, esta vez s&#237; hagan justicia y que el cuento, con un final m&#225;s o menos feliz, se acabe.<br><br>Juan G&#225;mez Cobo<br>AVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;&#8221;. Los Cierzos y Cabreras (Izn&#225;jar)<br><br>]]></content:encoded>
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